INFIERNO GRANDE

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La neopanista Laura Córdova Castillo, rindió la mañana del sábado   protesta como nueva alcalde de la ciudad de Palmillas Tam; para el periodo 2018-2021.

Al evento celebrado en la techumbre de la plaza principal, nombrado recinto oficial para el acto, se apreció un pueblo  que se dice lastimado, que protestó de manera callada con cartelones en mano alzada por diversos motivos, entre ellos, la toma de protesta del Síndico Municipal de nombre Hilario Hernández Infante, quien no ha mucho de hoy demandó al ayuntamiento por un supuesto despido injustificado cuando fungió como chofer de vehículos del DIF  en la egida de Jorga Monita Silva, en ese tiempo también demandó al municipio la que detentaba el encargo de Directora del Sistema a comento Nelda Eunice Robledo Maldonado.

Es importante destacar que la Señorita Laura, no le entiende a la cosa política y por ello comete sendos yerros cuando se expresa, como lo dicho en la casa de Ramón Castillo, donde mencionó a voz en cuello que ella hará que paguen sus culpas Jorge Monita Silva y Jaime Barragán Castro, solo espera que agarre fuerza su poder político y luego entonces conocerán la furia de la señorita Laura.

Con ese comentario se proyecta en tratando de demostrar que le meterá guillotina al capital político de Jorge y Jaime ¿podrá la seño Laura?

Cabe apuntar que la fémina, ahora alcalde en funciones se siente la salvadora de Palmillas y hasta se dice la revolucionaria que acabó con 80 años de priismo, del que no quiere reconocer que el tricolor la hizo triunfar y, ella misma, fue parte importante (del PRI) en las administraciones de Jesús de la O, Alberto Estrada, Blas Alanís y Jesús Pérez, aun no se afianza como edil  y ya la abate la amnesia (pérdida de memoria) quiere olvidar que era una furibunda priista.

En el evento de transmisión de poderes la representante del gobernador Gloria Elena Garza Jiménez, le  inquiría a Chela Pérez,  Que le dijera que estaba pasando <¿chelita que pasa?> se destaca que esta guerrera panista fue vapuleada en campaña por la señorita Laura, Chela, podía atemperar el conato de desaguisado y es que en la toma de protesta se arremolinaban los seguidores de Cecilio Sifuentes Villanueva, líder del Partido Movimiento Ciudadano.

Sin duda Chela Pérez, nada podía hacer, porque estaba jugando una dualidad política, por un lado su amor a los colores pitufos y por otro tenía presente los desaires que le hizo en campaña  la ahora alcaldesa.

Además, seguramente que Graciela Pérez Silva, también llevaba muy adentro la tonalidad naranja y en esa dualidad transitaba sin poder dar soluciones convincentes a la subsecretaria de gobierno que llevaba la honrosa representación del gobernador a la trasmisión de poderes en Palmillas.

Desde la Secretaría de Gobierno calmaron los ánimos al adalid del grupo beligerante y como el caballero de Llano de Azua, prefiere los acuerdos y las concertaciones, optó por no abrir la puerta como lo dice un seguidor del partido naranja a más de 200 individuos de ambos sexos que estaban en espera de ir en pos de armar una revuelta en la toma de protesta.

Y como es mucho el coraje que les aqueja a los palmillenses inconformes con lo que sucedió el uno de julio, por ello, en las redes sociales, es ahí donde se desbocan haciendo comentarios en todos los tonos.

De las muchas cosas que le puede reclamar el PAN que dirige Francisco Elizondo Salazar y el gobierno del estado a la señorita Laura, es que solo hizo campaña para ella y no se acordó de los candidatos a puestos federales entre ellos Ismael García Cabeza de Vaca al Senado y Vicente Verastegui Ostos a diputado Nacional.

Pero, en fin, eso lo cobrarán en tres años cuando hay que decidir quién ser el próximo candidato a alcalde de Palmillas, quizá debería la señorita Laura verse en el espejo de Antonio Leija Villareal, al que destruyó el gobierno de- Cabeza de Vaca — por nefasto y coronó con éxito esa decisión nombrando a Lenin Coronado.

Y para despedir este infierno, es dable señalar que la alcaldesa saliente deja en caja 200 mil pesos a la nueva administración para que no empiece de ceros como suele suceder en cada fin de mandato municipal.

Sin lugar a dudas podemos  decir que es  el momento de retomar el orgullo de pertenecer a esta comunidad Palmillense que desea vivir en paz con mejores oportunidades de educación, salud y empleo, y  es menester convocar  a toda la ciudadanía para poner lo mejor de cada uno “es la hora de Palmillas  y hoy más que nunca deben reunir esfuerzos sociedad y gobierno con el único objetivo de progresar unidos en equipo para no desentonar con las últimas tres administraciones que si le cambiaron el rostro a Palmillas…

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