Opinión pública

0
15

Por Felipe Martínez Chávez

 

Cd. Victoria, Tamaulipas.- El verdugo trae el hacha al hombro, bien afilada, y una de sus primeras víctimas puede ser “El Sapo” de la Torre Valenzuela, todavía alcalde de Llera y listo para la segunda vuelta (reelección).

También afila sus armas el Fiscal Anticorrupción, Javier Castro Ormaechea, con expedientes de averiguación que tiene en marcha.

Don Sapo es candidato a la cárcel. Los legisladores no le aprobaron sus cuentas por no demostrar con papeles en qué gastó la suma de 48.2 melones de pesillos, algo así como el 71 por ciento del presupuesto del pueblo. Por poco y se roba el municipio con todo y Presidencia.

Pero bueno, si se va al fresco bote quedará como alcaldesa la suplente, Patricia Quintanilla Arcos, quien de paso es su esposa.

Si el presupuesto del 2017 de Llera fue por 73.1 millones, a De la Torre le faltó confirmar casi tres cuartas partes, según los fiscalizadores de la Auditoría Superior del Estado.

Le encontraron 44 irregularidades de GF (gestión financiera) por 35.8 millones de pesos, y diez en el renglón de obras públicas por 12.2 millones más.

Como lo ordena la Ley, le dieron oportunidad de solventar situaciones. Lo hizo en  una de GF y cero en obras  públicas.

Así pues, las cuentas pendientes quedaron en 43.6  millones. Hay 21 promociones de responsabilidad administrativa por un monto de 2.4 millones.

El llerense fue citado a la ASE el 29 de mayo; la siguiente cita podría ser ante los fiscales de Castro Ormaechea.

No es el caso único de corrupción que ventilan. La Auditoría Superior decidió realizar en lo particular cuatro revisiones precisas a las cuentas 2017 de los alcaldes de Burgos, Alejandro Moya Garza (emanado del PAN); Nuevo Morelos, Antonio Rivera Espinoza; Miquihana, María Guadalupe Rodríguez Gámez, y al señalado De la Torre Valenzuela (independiente).

Usted se preguntará ¿cómo los seleccionaron? Y la respuesta es que los auditores huelen la corrupción a kilómetros de distancia.

Los cuatro salieron reprobados. Son pececillos pero algo es algo.

Burgos tiene un  presupuesto muy reducido, 36 millones, de los cuales el señor Moya no supo comprobar el destino de 17 ¿al bolsillo de quién? ¿se perdieron entre las cuentas bancarias?.

En total 34 observaciones no solventadas con lugar a 18 actas de responsabilidad donde el principal acusado es el “ciudadano”.

Los informes de los cuatro jefes edilicios fueron enviados por el auditor Espino al jefe de la Comisión de Hacienda del Congreso, “La Quinita” Hernández Correa “para su conocimiento”. La ASE tiene facultades para dar vista a la Fiscalía sin pedirle permiso a los legisladores.

Según los auditores de Don Jorge, igual nada en corrupción la administración de la presidenta de Miquihuana, Rodríguez Gámez, emanada del PRI,  con una cola de 29 melones no justificados.

Pudo solventar 13 observaciones por un monto de 15.4 millones que significan  un buen porcentaje.

El otro candidato a “mascar fierro” es Don Antonio Rivera, de Nuevo Morelos, bueno también para eso de “desaparecer” recursos del erario o proyectos de obra.

De un presupuesto de 29 melones del ayuntamiento, el señor presidente no puede confirmar en qué gastó 9.8 millones que los auditores declararon  como recuperables en un total de 33 observaciones.

Dichos informes fueron turnados por Espino Ascanio a Hernández Correa con fecha 29 de junio del 2018. Si el hacha continúa afilada, los  próximos oficios será órdenes de aprehensión.

La verdad que ya falta que  “el sistema” mande al bote a varios alcaldes o ex alcaldes. De esta forma inhibirán las pillerías que se cometen en los 43 municipios, y que quedan en la impunidad.

Los vientos de cambo quieren hacer justicia. Están a tiempo de reivindicarse con esa mano dura contra la corrupción.

Por cierto que los auditores le dieron una “visitada” a las finanzas de  una de las empresas formadas por la administración de Eugenio Hernández Flores, que se llama Puerto Aéreo de Soto la Marina, S. A. que depende del área de obras públicas ¿que hallaron?.

No mucho, una cuenta bancaria con diez mil 921 pesotes y un terreno que en el 2008 se compró en 20 millones de pesillos.

Lo de los 20 melones es un secreto. El capital de la empresa es de 50 mil varos que puso el gobierno.

Ojo, no hay que perder de vista el proyecto aeroportuario. El gobierno de  Francisco García Cabeza de Vaca anunció la intención de revivir lo que será Costa Lora, un  centro vacacional de primer nivel en las costas marsoteñas.

Es algo que pasó al olvido en el gobierno del tristemente célebre Egidio Torre Cantú, pero en los vientos del cambio puede tener el éxito esperado. No por nada se ha mantenido la sociedad anónima. De lo contrario ya se hubiera liquidado y asunto cerrado.

Otra auditoría se fue a Servicios Aeroportuarios de Tamaulipas, S.A., que se entiende es la empresa que maneja el movimiento de los aviones del Gobierno.

Pero no. En 2017 el ente no recibió recursos públicos y los fiscalizadores hallaron a nombre la friolera de once mil 105 pesotes ¿por qué no liquidarla? Fue creada en el año dos mil por el Gobernador Tomás Yarrington, hoy en el bote en el lado gringo.

Si hablamos de diputados, este miércoles tiene reunión la Comisión Permanente del Congreso del Estado. La cita es a las doce del día y la agenda incluye 13 dictámenes sobre asuntos muy variados, entre ellos alguien que quiere poner a chambear más a los legisladores, al pasar de dos a tres periodos ordinarios de sesiones.

En el municipio de Méndez se dieron cita funcionarios de la secretaría de Bienestar Social del Gobierno del Estado y personal Ejército Mexicano -77 Batallón de Infantería- para llevar a la población de escasos recursos servicios médicos y odontológicos.

SEBIEN repartió despensas, becas, mochilas y artículos escolares, en tanto que la SEDENA instaló módulos para registro y canje de armas, información sobre planteles militares, peluquería, reparación de aparatos electrodomésticos y  canje de réplicas de armas de fuego por juguetes.

Comentarios

comentarios