Testigos de Jehová dejan morir a sus familiares

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Prefieren ver morir o dejarse morir antes de recibir sangre ajena.  La razón por la cual los testigos de Jehová no aceptan las transfusiones, es que aducen que recibir sangre es como ingerirla, comerla. Y como ciertamente existen versículos que expresan que comer sangre es comer la vida o el alma, ellos creen tener motivo para no aceptar estas prácticas y es tanto el fanatismo que deciden por la vida de sus hijos menores de edad a lo que se les podría salvar la vida con una simple transfusión de sangre.

Nuestro sicofante nos comenta de un personaje de aproximadamente 40 años de edad, de tés cobriza, sus rasgos eran de un auténtico indio pame, un sujeto al que conocían como ANTERO “N”, muy belicoso,  tenía asolada a la región limítrofe al ejido al Boludo Tula,  de donde era  originario, se decía que tenía  pacto con Satanás.

Ya debía muchas muertes y la policía rural le zacateaba aprehenderlo porque si era bragado, este comentario quien nos lo hizo, dice que su abuelo se lo platicó, diciéndole también que los hechos sangrientos sucedieron en febrero del año de 1945 y recuerda la fecha, porque en ese mes y año murió su padre, por ello tenía esa referencia muy clara.

Pero al parecer un día su santo infernal le dio la espalda y como dice el dicho que para unos hay otros, esta sentencia popular la retrotraemos porque  apareció en su camino  un sujeto al que conocían  como  Margaro charrasqueado, el tipo provenía de una casta de matones y  cuatreros de Mier y Noriega Nuevo León, robaban ganado en Bustamante Tam y en Tula, pero en una ocasión lo enfrentó el valentón Antero “N” porque el Margaro, ya traía en un camioncito varias vaquillas propiedad del padre de Antero y por eso se enfrentaron a brazos.

La escuadra 45 de once, de Margaro, escupió balas primero que la 38 súper de Antero y unas ojivas le perforó el cuello por detrás del extremo medial de la clavícula y, el neolonés huyó, pero no abandonó el ganado bovino que ya por la fuerza eran de su propiedad. Familiares de Antero que eran un pan lo llevaron al hospital de Tula, el personaje a comento había recibido una grave herida de bala y sangraba profusamente, con un paliacate le taparon la herida y de inmediato treparon el cuerpo aún vivo de Antero a una camioneta y por esos caminos terregosos a gran velocidad lo llevaron a Tula para que le dieran los primeros auxilios.

Los médicos comunicaron al padre de los moribundos que era urgente hacerle una transfusión de sangre para estabilizarlo, ya cuando los médicos se preparaban para ejecutar la transfusión los familiares de la víctima lo impidieron a causa de su religión. A consecuencia de la hemorragia murió el ranchero bravucón. De que no aceptaron la transfusión murió aquel bravucón ranchero.

¿DICE LA BIBLIA ALGO ACERCA DE LAS TRANSFUSIONES DE SANGRE?

La Biblia prohíbe el consumo de sangre. Por tanto, los cristianos no debemos comerla. Tampoco debemos aceptar transfusiones de sangre ni de alguno de sus componentes principales. Veamos los siguientes versículos.

GÉNESIS 9:4Después del Diluvio, Dios les permitió a Noé y a su familia consumir carne animal, pero con una salvedad: “Solo carne con su alma —su sangre— no deben comer”. Y como todos descendemos de Noé, nosotros también tenemos el deber de cumplir ese mandato.

LEVÍTICO 17:14“No deben comer la sangre de ninguna clase de carne, porque el alma de toda clase de carne es su sangre. Cualquiera que la coma será cortado.” Para Dios, la sangre representa el alma —o la vida—, algo que le pertenece a él. Aunque esta ley fue dada exclusivamente a la nación de Israel, nos muestra lo importante que es para Dios este asunto.

HECHOS 15:20Dios ha ordenado a los cristianos “que se abstengan […] de la sangre”, el mismo mandato que le dio a Noé. Y la historia revela que los primeros cristianos rechazaban el consumo de sangre y que ni siquiera la usaban con fines curativos.

¿POR QUÉ DICE DIOS QUE DEBEMOS ABSTENERNOS DE LA SANGRE?

Hay razones médicas contundentes para rechazar las transfusiones de sangre. No obstante, la razón principal por la que Dios nos dice que debemos abstenernos de ella es porque esta representa algo sagrado para él (Levítico 17:11; Colosenses 1:20).

Pero no es cosa de dejar morir a una persona porque los familiares se oponen a que la ciencia lo salve nosotros no creemos que dios sea tan egoísta para dejar morir a las criaturas que él mismo dio vida.

Los testigos de Jehová son una casta que se siente única en el mundo no saludan de mano a nadie, ellos supuestamente no pertenecen a este mundo, pero si acuden a palacio municipal a recoger el dinero que llega a los adultos mayores, el apoyo de Prospera y otras dádivas que no se merecen porque no aportan nada para el engrandecimiento de la patria.

Ni siquiera tienen lágrimas para llorar a sus muertos  porque dios los va a revivir algún día.

Hace más de 15 años en Miquihuana murió un testigo de Jehová que era  Tahonero de oficio y, él no permitió que le realizaran una transfusión de sangre y prefirió dejarse morir.

Y es aceptable que un adulto decida,  ya no vivir más por los motivos que él decida, perooo,   no se vale que los padres dejen morir a sus menores hijos porque la normatividad de la secta denominada Testigos de Jehová no les permiten que les realicen una transfusión de sangre para salvar a un(a) joven o un feto esos si raya en una conducta deshumanizada  y que debería intervenir los organismos de derechos humanos porque los niños y niñas tiene sus propios derechos contemplados por la ley  de leyes de México y por tratados internacionales.

El derecho a la vida es el derecho que se reconoce a cualquier persona por el simple hecho de estar viva, y que le protege de la privación u otras formas graves de atentado contra su vida por parte de otras personas o instituciones, sean estas gubernamentales o no.

Está reconocido en numerosos tratados internacionales: la Declaración Universal de los Derechos Humanos, el Pacto Internacional de los Derechos Civiles y Políticos, la Convención sobre los Derechos del Niño, el Pacto de San José de Costa Rica, la Convención para la Sanción del Delito de Genocidio, la Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial, y la Convención contra la Tortura y otros Tratos o Penas Crueles, Inhuma.

Y para concluir este mensaje.- La ley penal castiga con cárcel a quien no preste asistencia para salvar una vida, esto incluye a los médicos y personas que deciden sobre los enfermos que requieren el auxilio de la ciencia.

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