“Conciencia Ciudadana”: EL PODER BAJO LA LUPA
Columna: “Conciencia Ciudadana”
Por: Luis Armando Gonzalez Isas
La política en Tamaulipas y en el país vuelve a mostrar su doble cara. Mientras en algunos frentes se construyen soluciones con sentido social, en otros se repiten prácticas que siguen pasando factura.
El convenio entre la Universidad Autónoma de Tamaulipas y el Gobierno de Tampico para crear la Especialidad en Psicología Forense es, sin duda, una buena noticia. No es común que la academia y el gobierno municipal coincidan en proyectos que vayan más allá del papel. La participación del DIF Tampico deja claro que el posgrado responde a una necesidad real: atender víctimas, apoyar procesos de justicia y prevenir la violencia desde una mirada profesional y ética. Ahí hay una apuesta de largo plazo que vale la pena subrayar.
Pero el contraste no tarda en aparecer.
En Ciudad Victoria, el Instituto Electoral de Tamaulipas puso nombre y apellido a la violencia política de género. La inscripción del alcalde Eduardo “Lalo” Gattás y del secretario del Ayuntamiento en el Registro Nacional de Sujetos Sancionados no es un trámite menor. Marca un precedente incómodo para muchos actores políticos que seguramente serán sancionados de la noche a la mañana y mientras mas avanza el reloj de las próximas elecciones se estará incrementando esa lista, unos con razón y otros sin ella, y la pregunta surge y a ese instituto ¿quien lo vigilará que este haciendo bien su trabajo?
Y a nivel nacional, el partido en el poder, atraviesa otro episodio de desgaste. La salida de Adán Augusto López Hernández de la coordinación en el Senado no sorprendió a nadie. Fueron meses de polémicas, señalamientos y choques internos que terminaron por volver insostenible su permanencia. Cuando un liderazgo pierde autoridad, el relevo deja de ser opción y se vuelve necesidad.
La escena en San Quintín terminó de exhibir la distancia entre el discurso político y la realidad social. El reclamo de la Presidenta, captado en video y viralizado, no fue solo un regaño. Fue el reflejo de una molestia genuina tras escuchar, de frente, a familias que llevan décadas sobreviviendo en condiciones precarias. La pobreza no se disimula con protocolos ni con fotografías.
Y ya para acabar en nuestro Estado, Morena insiste en alinearse con la narrativa nacional: eliminar plurinominales, rechazar el nepotismo y debatir la reelección. El discurso suena firme. Espero ver esa congruencia cuando toque tomar decisiones concretas y asumir costos políticos.
Al final, la agenda pública sigue avanzando a dos ritmos: uno que intenta atender problemas de fondo y otro que se enreda en los vicios de siempre. La ciudadanía, mientras tanto, observa, toma nota y empieza a cobrar facturas.
Por hoy es todo y nos leemos en la próxima, si el Primerísimo nos lo permite.