Pasto borró rutas migrantes en la frontera; coyotes cobraban hasta 15 mil dólares

 Pasto borró rutas migrantes en la frontera; coyotes cobraban hasta 15 mil dólares

Maggie Tamez

Mission, Texas.- La disminución en el cruce ilegal de migrantes hacia Estados Unidos ya comienza a reflejarse incluso en el paisaje fronterizo, en zonas cercanas al Río Bravo, donde anteriormente cruzaban grupos numerosos de personas diariamente, hoy el pasto volvió a crecer y prácticamente desaparecieron las rutas utilizadas por traficantes y migrantes.

Durante un recorrido realizado en la zona de Mission, Texas, agentes fronterizos explicaron que hace apenas unos años el terreno permanecía completamente marcado por el constante paso de personas, situación que actualmente luce muy diferente.

“Antes, cuando cruzaban muchos grupos, el pasto no alcanzaba a crecer de tanto tráfico que pasaba”, explicó uno de los agentes durante el recorrido.

La zona recorrida corresponde a una de las primeras millas dentro del territorio estadounidense, frente al lado mexicano del Río Bravo, donde anteriormente era común localizar grupos de hasta 20, 40 e incluso más de 50 migrantes intentando internarse de manera ilegal.

Aunque el flujo migratorio continúa, autoridades estadounidenses reconocen que ya no ocurre con la intensidad observada en años anteriores, actualmente, las personas buscan diferentes rutas improvisadas entre el monte y el río para tratar de evitar ser detectadas.

Durante el recorrido también fueron encontradas diversas pulseras abandonadas entre la maleza, las cuales —según explicaron agentes fronterizos— son utilizadas por los llamados “coyotes” para identificar a los migrantes dependiendo del tipo de traslado o la cantidad de dinero pagada.

De acuerdo con testimonios obtenidos por autoridades estadounidenses, los traficantes de personas llegan a cobrar desde 4 mil hasta 15 mil dólares por cruzar ilegalmente hacia Estados Unidos, dependiendo del país de origen y las condiciones prometidas durante el trayecto.

“Muchos venden su casa, venden su carro y dejan todo en su país porque les prometen el sueño americano”, relató una agente fronteriza.

Los oficiales señalaron que muchas personas llegan completamente agotadas, deshidratadas o lesionadas tras caminar durante horas entre monte, espinas y terrenos peligrosos, incluso revelaron que han atendido casos de mujeres embarazadas que dan a luz durante el trayecto.

Asimismo, reconocieron que continúan detectando menores de edad utilizados por grupos criminales para el tráfico de drogas y apoyo logístico en cruces ilegales.

Aunque en esta zona todavía no existen boyas flotantes ni dispositivos de contención como en otros puntos de Texas, autoridades estadounidenses adelantaron que próximamente podrían instalarse nuevos sistemas de seguridad fronteriza en el área.

Finalmente, agentes destacaron que además de labores de vigilancia, reciben capacitación para brindar atención humanitaria y primeros auxilios a migrantes en situaciones críticas mientras son trasladados a centros de procesamiento migratorio.

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