Reapertura de frontera encuentra a ganaderos de Tamaulipas en crisis tras cinco años de rezago
Redacción
Ciudad Victoria, Tamaulipas.- La autorización de Estados Unidos para reanudar la importación de ganado en pie representa un respiro para el sector pecuario mexicano, pero en el caso de Tamaulipas llega en medio de una crisis prolongada que ha impedido recuperar los niveles de exportación de años anteriores.
Tras más de 18 meses de restricciones, el gobierno estadounidense permitirá nuevamente el ingreso de ganado a partir del 24 de agosto, comenzando por entidades del norte como Sonora y Chihuahua.
No obstante, Tamaulipas enfrenta un panorama complicado tras años de caídas consecutivas en sus envíos.
El golpe más fuerte se registró en el ciclo 2024-2025, considerado el peor en registros recientes, con apenas 24 mil 365 cabezas exportadas. La cifra contrasta con las más de 150 mil que se comercializaban antes de la pérdida del estatus zoosanitario.
La pérdida del estatus sanitario en 2021, derivada de fallas en el control de la tuberculosis bovina, marcó un punto de quiebre para el sector, limitando su acceso al mercado estadounidense y reduciendo su competitividad frente a otras entidades.
A ello se ha sumado la alerta por el gusano barrenador, cuya presencia ha obligado a endurecer las medidas de revisión en la frontera, generando mayores costos operativos y retrasos en los procesos de exportación.
En 2023-2024 se exportaron poco más de 70 mil cabezas, mientras que en los tres ciclos previos los envíos se mantuvieron por debajo de las 47 mil, sin lograr repuntar.
La mayoría del ganado tamaulipeco ha tenido que colocarse en el mercado interno, donde los precios son más bajos, afectando los ingresos de los productores y limitando su capacidad de inversión.
Además, el esquema de reapertura contempla revisiones en territorio estadounidense para detectar posibles riesgos sanitarios, lo que anticipa un proceso gradual y con filtros estrictos.