Entre asambleas, aspirantes y rostros conocidos
Por los rumbos de Bustamante, Tamaulipas, parece que en Morena tampoco se ven caras nuevas. Como ocurre en otros partidos, quienes se asumen como líderes siguen siendo, en buena medida, los mismos personajes de siempre, aquellos que durante años han buscado una oportunidad para aparecer en la boleta.
En días recientes, un grupo de morenistas se dio cita en la casa de un excelente anfitrión, don Andrés Aguilar, en una reunión que, por la escasa asistencia, dejó más preguntas que respuestas. Quizá no convocaron a las fieles guindas o quizá, y esto sería más interesante, los ciudadanos están esperando otras propuestas, otras ideas y, sobre todo, nuevos rostros.
El encuentro se realizó en el marco de lo que pomposamente se ha denominado “asambleas informativas en defensa de la soberanía y la transformación”, cuyo propósito es difundir los avances de la llamada Cuarta Transformación y fortalecer la organización territorial. También se habló de unidad en torno a la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo.
Pero ahí viene el detalle: la unidad se puede proclamar en el discurso, pero la confianza y la convocatoria se tienen que demostrar con hechos.
Entre los asistentes estuvo el conocido como “El Bronco”, Román Reyes Pérez, quien desde hace varios años ha buscado ser alcalde de Bustamante Tam. Se le reconoce, desde luego, el derecho a aspirar; sin embargo, alrededor de su eventual candidatura existe un tema que seguramente tendrá que aclararse conforme avance el proceso: su vínculo de residencia con el municipio.
También apareció Epifanio Morales, otro aspirante que lleva muchos años intentando conseguir una candidatura. Ha buscado oportunidades en distintos partidos y ahora lo hace bajo las siglas de Morena. Sin embargo, al menos por lo observado en esta reunión, tampoco parece despertar una gran efervescencia entre los ciudadanos.
Y qué decir de Ramiro González Correa, quien lleva aproximadamente dos décadas picando piedra en la política. Primero buscó ser alcalde por el PRI, posteriormente por el PAN y ahora, como buen conocedor de los tiempos políticos, se asume morenista y pretende nuevamente ser candidato.
Hace algunos años, lo más relevante que consiguió, según se comenta en los círculos políticos, fue que el PRI concediera la quinta regiduría a su hermana, Bertha González Correa.
Tanto Ramiro como otros de los personajes mencionados tienen su vida política y residencia cotidiana vinculadas a Nuevo Laredo, aunque ahora buscan convencer a los bustamantenses de que son la mejor opción para gobernarlos. Y aquí surge una pregunta que seguramente muchos ciudadanos se hacen: ¿quieren realmente servir a Bustamante o Bustamante representa para ellos una oportunidad política?
A la reunión también acudió la joven Yulissa Vargas Becerra, quien aspira a convertirse en candidata y presume ser enlace del DIF estatal. Su presencia se suma a la lista de quienes ya levantaron la mano para buscar la candidatura.
Estuvo en la reunión como un soldado más el viejo lobo de mar, Margarito Alfaro, así como Ángel Zúñiga entre otros, que no fueron muchos.
Pero el dato que quizá más debería preocupar a quienes organizan este tipo de encuentros es otro: la convocatoria fue mínima.
Porque una cosa es hablar de organización territorial, unidad y transformación, y otra muy diferente es lograr que los ciudadanos salgan de sus casas para escuchar a quienes pretenden representarlos.
Y si estos personajes se presentan como los liderazgos de Morena en Bustamante, habrá que preguntar si realmente tienen capacidad de convocatoria. Porque en política, como en el béisbol, los resultados se ven en el marcador.
Y hablando de resultados, hay otro nombre que no puede pasar desapercibido: el de la doctora Maricela Rodríguez González quien de acuerdo con la percepción de sus simpatizantes, ha logrado mantener un contacto cercano con la población.
Dicen por ahí que sabe hacer comal y metate con el pueblo y esa cercanía le ha permitido ganarse el respaldo de números ciudadanos que la acompañan en su peregrinar por las lides políticas.
Por eso si Morena pretende ganarle la presidencia municipal tendrá que hacer mucho más que organizar pequeñas reuniones y pronunciar discursos sobre transformación
Bustamante no se gana con etiquetas partidistas ni con fotografías de reuniones. Se gana caminando las calles, escuchando a la gente y demostrando que se conoce y se quiere al municipio.
Así que la pregunta queda en el aire, ? Morena está construyendo un nuevo liderazgo en Bustamante o solamente está reciclando aspirantes de otros partidos?
Porque si son los mismos de siempre con diferentes colores quizá los ciudadanos ya estén buscando precisamente lo contrario: caras nuevas, propuestas nuevas. Y una verdadera opción para Bustamante.
Y esto apenas comienza.