El informe, el gobernador y las tentaciones guindas

 El informe, el gobernador y las tentaciones guindas

Por: Lic. Rosbel Bazán López

Palmillas Tam. – Todo está prácticamente listo para que este 13 de septiembre, la presidenta municipal de Palmillas, Dra. Sindy Paoleth Monita Ramírez, rinda su segundo informe de actividades. Será, como corresponde, un ejercicio de rendición de cuentas ante la ciudadanía y una ocasión para hacer un balance del trabajo realizado al frente del municipio.
Al evento acudirá como invitado especial el gobernador de Tamaulipas, Américo Villarreal Anaya, y aquí comienza lo interesante de la escena política.
Porque hay que decirlo con toda claridad: el gobernador llega a Palmillas como gobernador de todos los tamaulipecos y, por supuesto, también de los palmillenses. No llega a levantar encuestas, repartir candidaturas ni mucho menos a convertir un acto institucional en una pasarela de aspirantes.
Seguramente habrá palmillenses que trabajan para el Gobierno del Estado y que tendrán la oportunidad de acercarse al mandatario. Algunos querrán saludarlo, tomarse la fotografía del recuerdo, agradecer algún apoyo o simplemente hacerle patente su respeto. Todo eso es perfectamente normal.
Lo que no sería tan normal es confundir un acto institucional con una especie de audición para obtener el visto bueno rumbo a la candidatura de Morena a la Presidencia Municipal de Palmillas.
Y es que en política, como en las bodas, siempre hay quienes quieren sentarse en la mesa de los novios aunque nadie los haya invitado.
Por eso, más vale que quienes tengan aspiraciones políticas sepan leer correctamente los tiempos y las formas. Una cosa es saludar al gobernador y otra muy distinta intentar convertir un saludo en un supuesto “palomeo” político.
El gobernador tiene una responsabilidad institucional con Tamaulipas y su presencia en Palmillas debe entenderse desde esa perspectiva. Su visita representa el acompañamiento del Gobierno del Estado a un municipio y a su gente, no una convocatoria para que los suspirantes hagan fila con currículum político bajo el brazo.
Además, todavía hay camino por recorrer antes de que lleguen los tiempos formales para hablar de candidaturas. Quienes tengan legítimas aspiraciones deberán demostrar trabajo, cercanía con la gente, resultados y capacidad política. La fotografía con el gobernador puede quedar muy bonita en Facebook, pero por sí sola no convierte a nadie en candidato.
Así que el próximo 13 de septiembre habrá que dejar que cada quien cumpla con su papel: la alcaldesa, informando a los ciudadanos sobre el trabajo realizado; el gobernador, acompañando institucionalmente a los palmillenses; y los ciudadanos, escuchando y evaluando.
Y a los que ya anden haciendo cuentas, midiendo simpatías y buscando quién les “palomea” el nombre, quizá les convenga recordar aquella vieja máxima de la política: no por mucho acercarse al gobernador amanece uno convertido en candidato.
Por lo pronto, que haya respeto, institucionalidad y altura de miras.
Y si alguien quiere saludar al gobernador, que lo salude.
Pero que no confunda el saludo con la candidatura.
Porque en Palmillas, como en cualquier municipio, las candidaturas se construyen con trabajo político y respaldo ciudadano… no con una fotografía de ocasión.

Compartir Noticia: