México // Redacción

La crisis del agua se ha generalizado en el mundo conforme pasan los años y crece la población. Apenas en 2018, Ciudad del Cabo, Sudáfrica, se acercó al Día Cero por el desabasto, que se agravó con una sequía.

El Instituto de Recursos Mundiales (WRI, por sus siglas en inglés) explica que el crecimiento poblacional mundial, aunado a las consecuencias del cambio climático y la contaminación de depósitos de agua dulce, generan que los mantos acuíferos sean sometidos a un mayor estrés hídrico.

Bajo los parámetros del programa Aqueduct del instituto, 17 naciones presentan ‘extremo estrés hídrico’, es decir, gastan 80 por ciento o más de su agua. Para México, el panorama no es alentador, pues el país se ubica, a nivel global, en el lugar número 24 de 164 naciones estudiadas, en el rango de ‘alto estrés hídrico’. No el más grave, pero casi.

Según esa designación, los habitantes de la República Mexicana consumimos entre el 40 y 80 por ciento de nuestras reservas de agua anualmente. No obstante, hay estados donde el gasto es más alto.

De acuerdo con cifras del programa, Baja California Sur es la entidad con el mayor grado de ‘estrés hídrico’, con una puntuación de 5 (la máxima posible).

Entre mayor es la puntuación, más cerca se está del ‘Día Cero’.

Otros estados que están en el mismo rango son Guanajuato (4.94), Ciudad de México (4.90), Aguascalientes (4.81), Estado de México (4.76), Querétaro (4.71), Hidalgo (4.63), Chihuahua (4.63), Zacatecas (4.63) y Sonora (4.60).