Bares y cervecerías de Tula pierden un buen cliente

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Por Víctor Rivera Rodis

 

Cansado de la mala vida llena de angustias y preocupaciones al gastarse su dinero en las ricas caguamas y no llevar como debería completamente el sustento cotidiano a su familia y al querer dejar el alcohol por su propia voluntad no pudo por si solo por lo que es bueno buscar  ayuda en el grupo 24 horas de alcohólicos anónimos en donde se le proporcionó la ayuda y consejos necesarios para alejen de los vicios.

Mediante la oración de la serenidad que dice: Sr. Concédeme la serenidad para aceptar aquellas cosas que no puedo cambiar, valor para aceptar las que sí puedo y sabiduría para discernir la diferencia, hágase tu voluntad y no la mía, además de decirle en la agrupación que no se hiciera la vida cansada al pensar que no iba a poder vivir sin las bebidas embriagantes haciéndose el propósito de ¡solo por hoy no voy a tomar! y así se la llevó y ya tiene meses sin probar una gota de alcohol.

En verdad se reconoce la buena voluntad de los que en verdad quieren dejar de tomar abandonando esa enfermedad incurable progresiva y mortal como lo es el alcoholismo.

Hoy el tulteco Sergio Rivera Puente, es una persona nueva que en lugar de gastarse el dinero en las cantinas ahora se preocupa más por sus seres queridos llevándoles mejores satisfactores  entre otras necesidades de la familia, sintiéndose una persona más contenta al saber que está cumpliendo con su rol de hombre integro.

Hace varios meses Sergio Rivera se alejó de las bebidas embriagantes, de esta situación tuvimos la constancia en una reunión de alcohólicos anónimos efectuada en la preparatoria popular de Tula  en donde se conmemoró el 84 aniversario del grupo 24 horas de alcohólicos anónimos a la cual acudieron todos aquellos bebedores que ya se alejaron completamente de Alcoholismo.

Por lo que Sergio Rivera, asistió a esa reunión comentándonos que con tanto dinero que se gastó en cervezas ya fuera millonario, por lo cual interpondrá senda denuncia en contra de las cervecerías para que le devuelvan los miles de pesos que se gastó en la bebida.

Y ahora cuando le preguntan si todavía toma, Sergio les contesta “no es por hacerles desaires pero es que ya no soy del vicio, ustedes me lo perdonan, pero hace tiempo que no bebo copas  aunque ande con los amigos, que si no me cuadran, harto para que he de hacerme el santito, si he sido rete borracho como pocos los hayan sido, pero ahora si ya no tomo aunque me lleven los pingos”…

 

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