Redacción.-

Las recientes celebraciones del día de muertos nos hace ver que la muerte esta siempre cerca, los mexicanos somos famosos en el mundo por la forma en la que vemos este momento, con altares ofrendas a los fieles difuntos, un festejo colorido, lleno de comida y celebración, pero en estas fechas se han preguntado ¿qué tanto hay que pagar después de morir?, porque aún muerto las deudas siguen.

La muerte siempre es segura, si bien es algo que no deseemos y muchos le tenemos miedo a la muerte, ese día llegará, y para ello hay que estar preparados, pero dentro de las costumbres nuestras es poco común estar preparado económicamente para un evento de esta magnitud, ya que enfrentar un velorio con lo que viene como es el ataúd, la comida que se ofrece y hasta por un terreno en el panteón todo tiene un costo.

De acuerdo con los presupuestos de una funeraria, una familia como mínimo gastará 22 mil pesos, mismos que se distribuyen en los servicios funerarios y los gastos en invitar el café, el pago por un terreno en el camposanto. Sin contar con un ramo o corona de flores que en esta situación son indispensables.

Ese presupuesto se basa en los servicios que ofrecen en las diversas funerarias de la ciudad, las cuales sólo se encargan del embalsamiento del difunto, el traslado del cuerpo al camposanto.

Los costos varían y van a depender de lo que deseen los familiares, por ejemplo, velarlo un día obviamente es más económico, pero ya dos días se eleva el precio y así se van agregando costos dependiendo de lo que decidan.

Respecto a la elección del lugar donde descansará el cuerpo, en la ciudad solo existe un panteón en las comunidades, si es de la zona rural cuentan con su panteón, y a pesar de que el único panteón ya está a su máxima capacidad, se ha saturado su espacio -aún se realizan sepulcros, pero son en los mismos terrenos de los familiares ya sepultados.

Entre los lujos que los familiares llegan a solicitar para sus seres queridos que han pasado a mejor vida, están los ataúdes fabricados con madera de cedro. De forma individual un ataúd sencillo tiene un valor de 8 mil pesos, uno regular 16 mil, mientras que los más exigentes como los de cedro, tienen un precio superior a los 35 mil pesos.