En aquellos años en que se construía el edificio turístico del llamado Arrollo Loco, les advertimos que por ese lugar bajaba del cerro grande borbotones de agua, tierra, palos, basura, por lo  que era urgente mantener limpio ese lugar ya que cuando hay creciente en el cerro grande baja el agua a raudales por las inmediaciones  de la morada que aboca a la  sanísima muerte y del Kínder Pestalozzi, así como de las calles  Tacubaya y Manuel Villasana y cuando hay creciente el arroyo loco se llena de basura, ramas y tierra.

No contemplándose cuando se realizó la construcción que existen veneros en el Arroyo Loco los cuales fueron tapados y cuando llueve fuerte se revientan los veneros y la muestra que el interior sale el tule.

En su tiempo les advertimos que la creciente cuando llueve reventaría los veneros habiéndose construido una fuente para que brotara el agua y no causar estragos que se están dando en el centro turístico Arroyo Loco del municipio de Tula.