El hombre más viejo de Tamaulipas vive en Bustamante

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Seguramente lo que le hizo llegar a 106 años de edad es el estilo de vida pastoril y la alimentación que se allegaba de la madre naturaleza a lo que agregaba la leche de cabra y agua miel de maguey. Según dicen los médicos especialistas en geriatría que la excelente nutrición, la actividad cotidiana y estar rodeados de personas que lo aman han sido los factores fundamentales para contar con la longevidad de Don Nazario Hernández Ramos.

Nunca comió alimentos procesados, cultivaba sus propias verduras, además consumía todo lo que la naturaleza le prodigaba como los nopalitos, las chochas, quelites, verdolagas, entre otros productos silvestres. Siempre ha sido muy activo. Nunca tomó alcohol o fumó… ¡Ese es el secreto nos comentó este lunes pasado que lo entrevistamos montado en su burro en el que transporta desde el ejido las Joya de Herrera a la cabecera de Bustamante, rastrojo para su cuadrúpedo y leña para encender la chimenea.

Don Nazario, nació según versión de su hija Olga, el 12 de junio en el año de 1910 y se desposó con Juana Carrizales González, quien nació el 24 de junio del año de 1920, ella apenas tenía 13 años de edad y comentaba a sus hijos que su esposo ya era viejo para ella.

El matrimonio procreó 12 hijos cuyos nombres son Odón, Vicente, Miguel, Prudencio, Nazario, Mario (murió de 4 años de edad), Julia, Rafaela, Juana, Bellanira, Olga y Mariana.

REGISTRADO EN LA OFICIALÍA POR NECESIDAD
Cuando se comenzó a exigir a los propietarios de tierras ejidales que presentaran documentos oficiales para acceder a los apoyos que otorga el Gobierno, esto tomó por sorpresa a Don Nazario, quien nunca había sido inscrito en el Registro Civil y es cuando su hijo menor al que le dicen Homero, pero su nombre de pila es Nazario Hernández Carrizales, quien no sabía con exactitud la edad de su padre y tampoco se la pregunto, solamente lo presentó ante la Oficialía del Registro Civil, con el encargado de nombre Margarito Alfaro Hernández y lo registran de forma extemporánea en el libro correspondiente a los nacimientos imponiéndole la fecha 12/ 03/ 1926 —es decir apenas tiene 91 años de acuerdo al acta que obra en el archivo del Registro Civil del municipio de Bustamante, lo que resulta inverosímil, si Odón, el hijo mayor de don Nazario murió de 74 años y lleva 8 de que se adelantó en el camino sin regreso, es decir nació hace 82 años, luego entonces, no habría podido Don Nazario engendrarlo cuando tenía solamente nueve años de vida, pero en fin así se las gastan nuestras autoridades para cumplir con la requisitoria legal.

A sus 106 años cumplidos como lo atestigua su hija Olga, de acuerdo a las charlas de sobre mesa que sostenía con su madre Doña Juana, quien refería la edad de su padre Nazario, tal vez algunos escépticos no den crédito a la edad que tiene el longevo personaje que entrevistamos, pero podemos abundar que toda la gente en el Ejido Joya de Herrera sabe que tiene 106 y refieren que a esa edad desquelita con azadón (limpia de maleza la milpa) y todavía le coloca y pone los arreos, los balancines y pega el arado a las mulas para sembrar, no termina una hectárea pero por voluntad no queda.

En su juventud fue arrendador de Caballos , fungió como comisariado de su ejido y fue propietario de la cooperativa, donde tenía una gran bodega de acopio de ixtle de lechuguilla el cual como arriero que fue trasportaba hacia Tula la fibra en 40 burros, cruzaba por la Verdolaga, San Rafael y de ahí a la Cabecera de Tula.

También a menudo se enfilaba con sus jumentos a Miquihuana y Mier y Noriega Nuevo León.

De regreso a Bustamante traía maíz, manteca, azúcar, harina, arroz, piloncillo, café, galletas chorizo, entre otros productos básicos.

Comenta Doña Olga, que su papá le platicaba que de niño (tres años) era muy llorón y los escondían en una cueva que se denomina Tepozán ubicada en la Joya de Herrera y lo hacían porque el llanto lo podrían escuchar los revolucionarios—cállate, casi como un susurro le advertían al niño chillón, porque vienen los soldados – y nos pueden llevar a incrementar sus tropas. Y juntando las manos como si le dedicara una plegaría su mamá , nos refiere que ella le contó algunas anécdotas de cuando don Nazario era arriero,— una vez descargaron el ixtle de los burros en Calabacillas, municipio de Bustamante para dormir un poco en un punto denominado las Cruces, paraje donde se oían quejidos como salidos de ultratumba—por fortuna los muertos respetaron el miedo y ninguno de ellos se levantó de su tumba para reírse, ni siquiera cuando se orinaba en sus remedados pantalones—según versiones, le sucedió éste incidente a un arriero que apoyaba a Don Nazario en el extenuante recorrido de varias semanas cruzando esa semidesértica sierra madre oriental.

Don Nazario, la mayoría de sus actividades las realiza a lomo de su burro, recorre cada tercer día 7 kilómetros desde la Joya de Herrera a la Cabecera Municipal, tiene una camioneta pero prefiere su jumento.

Al parecer los años no se han acumulado en la humanidad del longevo Bustamantense ya que aún piensa ir a comprar un <freno filete> en la ferretería Alvarado, ubicada en la cabecera de Bustamante y es que quiere amansar una mula para ensillarla y enfilarse a Tula a lomo del mulo para visitar a sus amigos los Espinoza. (No le han comentado que sus amigos los Espinoza tienen muchos años de muertos)

Para concluir este reportaje de un hombre que es ejemplo de vida lo haremos con algunas reflexiones que han acuñado quienes han llegado a viejos.- algunas personas pueden pensar que llegar a viejo no tiene nada de bueno o que es una etapa de la vida a la que mejor es no llegar. Pues no… La vejez también tiene ciertas ventajas, como la de lograr una sabiduría universal

Han oído ese refrán que reza así: “El diablo sabe más por viejo, que por diablo”… y es verdad., que todos confundimos en el tema del envejecimiento del cerebro, al envejecer mejora la memoria verbal, la capacidad para resolver problemas, y la experiencia adquirida a lo largo de los años es fundamental cuando se trasmite a las nuevas generaciones, como lo hace Don Nazario Hernández Ramos, a su descendencia que si es muy prolífica. Sus consejos se valoraban y se seguían, y es un elemento clave para el buen funcionamiento de la sociedad Bustamantense — La sabiduría es el vicio de los viejos”

En la actualidad Don Nazario, vive en la casa de su hija Olga Hernández Carrizales, en la calle Matamoros esquina con Juárez en el corazón de Bustamante.

 Señora Olga Hernández

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