ENTRE EL AGUA, EL FUEGO… EL PAPEL: TRES FRENTES UNA NACION: Columna “Conciencia Ciudadana”Por: Luis Armando Gonzalez Isas

Cd. Victoria vive hoy un hecho que marcará su historia: la construcción de la segunda línea del acueducto “Guadalupe Victoria”, una obra esperada por más de 30 años, que promete asegurar el abasto de agua por los próximos 50. Es un respiro, una esperanza líquida para una ciudad que ha aprendido a sobrevivir entre la escasez del vital liquido. Con una inversión cercana a los 1,800 millones de pesos, el gobierno de Américo Villarreal Anaya logra, al fin, poner en marcha uno de los proyectos más anhelados por los victorenses.
Y no es cualquier obra: forma parte de los 17 proyectos prioritarios del Plan Nacional Hídrico, impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum. Un mensaje claro de que su administración busca posicionarse desde los hechos y no solo desde el discurso. La evocación del nombre “Américo Villarreal” en ambas líneas del acueducto la inaugurada en 1992 por su padre y ahora esta nueva habla de una narrativa política que también se construye con símbolos de continuidad y legado familiar.
Pero mientras el agua comienza a fluir, el fuego diplomático arde desde el norte. Marco Rubio, secretario de Estado de Estados Unidos, llegará a México con una agenda que combina cooperación, presión y vigilancia. Detrás de los saludos formales, su visita busca asegurar que México haga su parte en temas clave para Washington: frenar el tráfico de drogas, la migración ilegal y, por supuesto, contrarrestar la influencia de potencias como China en la región. La presidenta Sheinbaum, por su parte, ha reiterado que cualquier convenio debe ser en igualdad de condiciones. Veremos si eso se respeta en los hechos.
Y en medio de estas tensiones internacionales, otro tipo de batalla se libra en el terreno nacional: la lucha contra las empresas fantasma que saquean el erario desde las sombras del sistema de contrataciones públicas. El diputado Francisco Adrián Cruz Martínez ha puesto el dedo en la llaga con una propuesta concreta: reformar la Ley de Adquisiciones para que, antes de entregar un solo peso, el Estado verifique la existencia real de los proveedores su domicilio, maquinaria, personal y experiencia.
La iniciativa es más que oportuna: la Auditoría Superior de la Federación ha documentado una y otra vez cómo contratos millonarios terminan en manos de empresas de papel, sin infraestructura ni intención de cumplir. La propuesta del legislador morenista busca cerrar ese boquete por donde se escapa buena parte de la confianza ciudadana. Además, se alinea con recomendaciones de organismos como la OCDE y la ONU, que han defendido la verificación previa como herramienta efectiva contra la corrupción.
El país, entonces, se encuentra enfrentando tres frentes simultáneos: garantizar agua para el futuro, sostener relaciones exteriores sin perder soberanía, y blindar el dinero público de quienes operan desde la ilegalidad. No es tarea menor. Pero es ahí donde se mide el verdadero tamaño de un gobierno y la madurez de una sociedad.
Porque no basta con abrir la llave del agua si seguimos dejando abierta la puerta al saqueo. No sirve cerrar filas con otras naciones si no se cierran las fugas internas. México necesita resultados tangibles: agua limpia, contratos limpios y política limpia.
El equilibrio no se logra con discursos, sino con decisiones. Y el momento de tomarlas es ahora.
Y ya para despedirme, el saludo de hoy es para el siempre caballeroso y cortés Heriberto Zárate, responsable de la oficina de la Alcaldía Victorense, con quien tuve la oportunidad de platicar hace unos días muy amablemente.
Siempre es grato encontrar servidores públicos que conservan el trato humano y la disposición al diálogo. ¡Un gusto coincidir!