La renovación de la dirigencia nacional del PRI pactada para el 11 de agosto de 2019, en la que se buscará sucesor para Claudia Ruiz Massieu, se encuentra en un proceso que empieza a mostrar ciertas dudas y descalificaciones ante la reciente renuncia de José Narro Robles, al señalar este que se ha ido marcando tendencia externamente para influir en la designación del próximo “manda mas”  del partido tricolor;  además de la nulidad en la participación de algunos militantes como el ex Gobernador Ulises Ruiz que no se les dio la constancia para competir en el proceso.

Por su parte Ivonne Ortega Acusó a “Alito” de estar respaldado por el ex Presidente Enrique Peña Nieto y por el Presidente actual Andrés M. López Obrador, “Me dijo (Alejandro Moreno) que no me inscribiera, porque ya estaba definido con Peña y el gobierno actual que él fuera el presidente del partido y no estoy de acuerdo en que entreguemos el partido” denunció.

Ante esta situación la dirigente del Comité Ejecutivo Nacional del PRI, Claudia Ruiz había manifestado que  no existe línea, y señaló serán los militantes quienes con total libertad designen la formula que sea de su preferencia.

Quienes ya recibieron su constancia de candidatos a la presidencia del partido son: Lorena Piñon, Ivonne Ortega y Alejandro Moreno “Alito” este día martes.

Quedan fuera Ulises Ruiz, Margarita Santos, Benjamín Rusek y Juan Santana al igual que sus respectivos compañeros de formula por la Secretaría General.

De los  tres ungidos para contender por el cargo, según sondeos de opinión en diversas plataformas informativas, quien se encuentra presumiblemente mejor posicionado por las mayorías Priistas, es Alejandro Moreno “Alito” Gobernador con licencia de Campeche.

Sus ofertas políticas son elocuentes, ya que sin ningún rubor ha prometido que de llegar el a la dirigencia nacional, deberán cuidarse los otros partidos políticos, ya que sentenció “somos más partido que cualquier otro” “Morena es un ave de paso, nació ayer, gobierna hoy y mañana se irá porque les vamos a ganar”

Consideramos que quien sea el ganador de la elección interna y le toque capitanear la nave Priista, estará sacándose la” rifa del tigre” ya que gradualmente el partido ha ido perdiendo posiciones entre las que cada vez quedan menores espacios y las parcelas de poder se han ido reduciendo en cada elección.

Solamente en esta última elección del 2019, el PRI obtuvo 684 mil votos, mientras que el PAN casi lo triplico con 1,746 millones de votos y ligeramente arriba Morena con 1,943 millones de votos, obteniendo el tricolor el 11 por ciento de la votación total.

Otro dato desalentador es que de las 12 gubernaturas que cuenta, en 10 la mayoría del congreso es opositor; estas cifras indican un desgaste importantísimo, que obliga a revirar hacia una oferta política que logre identificarse con las mayorías.

De seguir esta tendencia, va directo al desmantelamiento; habría que voltear a ver lo que ya le ha sucedido al PRD, que de ser la tercera fuerza opositora, ahora se encuentra a un paso de la pérdida del registro ante la nula aceptación del electorado, como dice el refrán, tendrá que poner las barbas a remojar.

Independientemente de quien tome las riendas del partido, tendrá que llevar a cabo una refundación del Instituto político, que fue quien sentó las bases para que a mediados del siglo XX México se encaminará a ser uno de los países mas importantes en la vía del desarrollo y perdió la brújula por el desgaste y el ejercicio del poder sin contra pesos durante décadas, la refundación es una tarea inaplazable.

Querido lector tenga un excelente dia.

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