Tula, Tamaulipas.-

Ya se supo que de los muchos robos que se le adjudican al ex alcalde de Tula Antonio Leija Villarreal, también se le imputa el de haber comprado una camioneta Ford Lobo, tritón de 6 cilindros 4X4 bien equipada, todo estaría bien si la hubiera adquirido con lo que ganaba como alcalde del Pueblo Mágico de Tula, pero el vividor de la política de Toño Laminas, la adquirió con dinero del erario público, esto es de la partida federal de Fortamun que le llegaba cada mes.

Por lo que la Fiscalía Anticorrupción, la Auditoria Superior del Estado y la Contraloría ya le andan siguiendo los pasos a Toño Leija, al detectársele innumerables inconsistencias en lo referente a ingresos y egresos del mes de octubre 2016 y al mes de Septiembre del 2018.

Siendo que el voraz político de Antonio Leija se disfrazó de pitufo al pintarse de azul, siendo que la riqueza que amasó la inició siendo priísta, ahora debe de poner sus barbas a remojar ya que la Fiscalía Anticorrupción ya lo tiene en la mira y de un momento a otro le echará el guante para que responda por los saqueos que efectuó a las arcas municipales y a los programas de apoyos federales cuando fue Alcalde de Tula.

Por lo que pronto se le detendrá y se le fincará responsabilidad jurídica para que el raterismo de Toño Laminas se le detenga, pase la navidad y varios años instruyéndose en la academia penitenciaria de Ciudad Victoria.