México // Redacción

A grandes males. grandes remedios. Eso han debido de pensar las autoridades del pequeño municipio de Mussomeli, situado en el corazón de Sicilia (Italia), para abordar el problema de la gran cantidad de vivienda vacía localizada en su centro histórico.

Ante el estado de abandono que sufren muchas de las casas de esta localidad y los altos impuestos que deben afrontar sus propietarios al tratarse de segundas residencias, a muchos les sale más rentable regalarlas que pagar al fisco todos los años.

Por todo ello, el ayuntamiento de Mussomeli ha montado una iniciativa, enfocada sobre todo a compradores internacionales, para que quien desee mudarse a este pequeño municipio de unos 10.000 habitantes pueda hacerlo a cambio de rehabilitar la vivienda.

De esta iniciativa se ha beneficiado una ciudadana argentina, Carla Solari, que se ha hecho con una auténtica ganga: un inmueble de 250 metros cuadrados, tres plantas y en condiciones bastante razonables de habitabilidad por el que ha pagado tan solo un euro.

“Un año acabé en Sicilia, visité los pueblos más bellos de Italia y llegué aquí. He recuperado el calor que me faltaba, las cosas importantes de la vida”, cuenta Solari sobre su experiencia en una entrevista al diario italiano La Repubblica.

Solari asegura que su intención es quedarse en el pueblo y montar un laboratorio de joyería para producir sus propias creaciones en una de las plantas de su nueva casa.