Edith González ingresó ayer al hospital a causa de la enfermedad que la aquejaba desde 2015, un cáncer de ovario que hizo metástasis en el útero, la matriz y el epiplón.

De acuerdo con lo relatado por la propia actriz, durante 2016, fue un fuerte dolor en la espalda baja  el que provocó que visitará al médico, más nunca imaginó que le darían tan terrible noticia: estaba invadida de cáncer.

Inmediatamente después supo que tenía que avisarles a las dos personas que más amaba en el mundo: su esposo, Lorenzo Lazo, y su hija, Constanza quien en ese entonces apenas tenía 11 años.

Decírselo a su esposo fue más fácil que a su hija. Constanza se enteró que su mamá tenía cáncer un día antes de que ella entrará a cirugía, estando de vacaciones con su papá en Madrid.

‘Le hago un reconocimiento muy grande a mi pequeñita, Constanza. Ha sido una niña que cuando se le dijo que tenía cáncer, durante tres semanas se durmió a los pies de mi cama y no abandonó a su mamá. Es la cereza del pastel de mi vida’, dijo la actriz en entrevista para Don Francisco.

Sin duda Constanza vino a cambiarle la vida a Edith cuando ella tenía 40 años y ya se había hecho a la idea de que no sería madre. En su hija encontró el motor para seguir luchando. La enfermedad la hizo consciente de que tarde o temprano no estaría más para ella y por ello en su cumpleaños pasado, le escribió un hermoso mensaje de amor.

‘No amor, la vida no es fácil, mas es cabronamente hermosa. Tú tienes un corazón muy determinado, una inteligencia aguda y un espíritu generoso. Estoy tan llena de ti, tan orgullosa de ti, de verte valiente construyendo una identidad amorosa, alegre, fuerte y comprometida. Constanza, mi Constanza mi niña, mi ternura, mi cielo, mi corazón, mi todo y sin embargo eres tuya’, es parte del hermoso mensaje que Edith le dejó a su niña.