Tula, Tamaulipas.-

El paso corrupto y depredador de Antonio Leija Villarreal aún se siente en el municipio de Tula, y debiera ser motivo de pena a los órganos oficiales de auditoría y rendición de cuentas el no poder aclarar todavía las cuentas del año 2016 y 2017, donde existen muchas inconsistencias y no pueden aun ser aprobadas.

La auditoría deja en evidencia que por ejemplo en las casas para migrantes donde el corrupto Ex Alcalde Toño Leija aseguro serian mil cuartos los que se construirían y hasta la fecha existen 260 casos de familias que fueron beneficiadas que no les llego un solo armex, arena, grava o cemento.

Corrupción es el sinónimo de Toño Leija, que los cuartos que hizo fueron a un precio exorbitante, donde evidentemente se inflaron los costos, no se cumplió con las especificaciones técnicas, y eso si, muchas de esas construcciones se cobraron pero no las hicieron.

En la administración de Toño Leija se institucionalizó la corrupción, sin embargo no deja de sorprender cómo los servidores públicos se llevan el dinero que es del pueblo sin rubor o detenimiento alguno.

Como es posible que hasta la fecha la rampante corrupción con la que operó Toño Leija esté sin castigo, para que los que están en el poder, ahora entiendan que la impunidad dada a “Laminas” es una especie de póliza de libertad para que le roben al erario sin tener alguna consecuencia.

Sin pena ni vergüenza Leija Villarreal asegura que puede volver a ser candidato, que dejó muchos amigos, pues con poco recurso hizo muchísima obra y se podrá reír a carcajadas de las leyes, la justicia, de los tultecos y del discurso del gobierno del Estado que dice se combate a los corruptos.

No lo han hecho aunque hay pruebas contundentes del descaro, la deshonestidad y malos manejos del gobierno de Toño Leija, se tienen pero no se ha actuado en contra de él, no se sabe quién lo protege o porque no se ha castigado a un corruptazo como lo es Antonio Leija Villarreal.