México // Agencias.-

Este noviembre se celebra la segunda edición del Mes del Jaguar, símbolo de la cultura mexicana en peligro de desaparición y considerado ya extinto en El Salvador y Uruguay.

El jaguar habita en 18 países de Latinoamérica, desde México a Argentina, y está desapareciendo principalmente por la reducción de su hábitat y la caza ilegal para el comercio de sus colmillos y pieles.

La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN, por sus siglas en inglés) ha informado que esta especie ya se extinguió en El Salvador y Uruguay y su situación es crítica en otros países.

En el caso de México, hoy en día se considera que ha desaparecido más del 50 por ciento del área que el jaguar ocupaba en la antigüedad, según Panthera, la organización global de conservación de los gatos salvajes.

Con motivo del Mes del Jaguar, la organización Panthera México adelantó que Belice, Brasil, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Honduras, México, Panamá y Perú unirán esfuerzos para conservar el corredor cultural del jaguar.

Se trata de un festival dedicado a celebrar, educar y promover la cultura del jaguar en todas sus expresiones, pero sobre todo en generar conciencia sobre los riesgos que la especie corre en Latinoamérica.

Desde 2017, en México se lanzaron acciones para asegurar la supervivencia a largo plazo de la especie a través de la identificación y ampliación de los corredores biológicos clave que conectarán a las poblaciones de jaguares con las de Centroamérica.

México es considerado el origen y la frontera más septentrional de la cobertura de los jaguares, como uno de los bloques de conexión más importantes para las poblaciones en Centroamérica y Sudamérica.

Sin embargo, la especie ha estado amenazada por el desarrollo agrícola que orilla a los pobladores a la matanza de jaguares para la protección del ganado y tráfico ilegal, lo que ha llevado a consumir su hábitat.

Phantera identificó 11 unidades de conservación del jaguar y aproximadamente 20 corredores biológicos que se prevén constituyan un paso seguro para su supervivencia.

Para lograrlo se realizaron monitoreos de poblaciones y se apoyó la protección de Áreas Naturales Protegidas, mitigando los conflictos entre humanos y jaguares a través de diferentes estrategias.

El jaguar, que llega a pesar de 24 a 130 kilogramos y medir de 1.70 a 2.30 metros de longitud, con un promedio de vida de 20 años, es considerado el felino más grande de América y una de las víctimas más del tráfico ilegal, de acuerdo con la Conferencia Regional de Alto Nivel de las Américas sobre el Comercio Ilegal de Vida Silvestre en Perú.

 

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