Los candidatos triunfadores no se dan en macetas, por lo que sería un desacierto que Eduardo Alvarado—-alcalde en dos ocasiones por el PAN en Padilla, no sea tomado en cuenta para el próximo proceso electoral, según trasciende en los corrillos del albiazul estatal. Sin duda los errores se pagan caros, porque el aun munícipe es factor real de poder, es un triunfador y lo demostró en dos contiendas electorales sacándole el triunfo al más férreo priato.

En Padilla los electores dicen que Lalo Alvarado, es un excelente candidato y buen alcalde, es muy dedicado en sus quehaceres político-administrativo, tiene capacidad para dialogar, no se confronta con ninguna persona, aun y cuando sea provocado, sabe construir grandes proyectos para su municipio y asumirlos con todas las consecuencias. Pero sobre todo busca siempre que gente bien intencionada crea en sus esquemas de trabajo porque simbolizan el beneficio colectivo y, se aplica para que cristalicen en realidades, así lo expresó para este medio Juan N, ( nos pide omitiéramos su nombre porque podría ser criticado por su partido) quien se asume como priista, pero que sabe reconocer cuando un político hace bien las cosas.

Y abunda, que el munícipe Padillense, sabe escuchar y ello, es un factor fundamental para una comunicación con los ciudadanos, condición necesaria para triunfar en una contienda electoral; me duele decirlo pero reconozco su capacidad, acotó.

La contienda en el 2016, en cierta forma, se dio entre dos liderazgos políticos, los priistas con toda su maquinaria bien aceitada y el panista Lalo Alvarado, solitario, quien iba directo a la gente, así que cuando se dieron cuenta los lideres ya estaban solos. Había evidencias de que operadores del gobierno estatal, apoyaron directamente a candidatos del PRI, los pitufos fueron tolerantes con las prácticas no democráticas, como el uso de recueros de programas sociales, entre otros. Sin embargo, después de tantas zancadillas que le pusieron, no lograron descarrilar al albiazul con Eduardo Alvarado a la cabeza, quien proyectaba confianza en su estilo ciudadano de hacer campaña proselitista.

Eduardo Alvarado, ha ganado dos elecciones como alcalde en Padilla, abanderando los colores del PAN y si no se equivoca el partido que detenta Francisco Elizondo Salazar, podría ir por la tercera ocasión y es que Lalo, no se cansa de darle al partido buenos resultados   y su secreto es muy simple: sabe atender las demandas más sentidas de la gente, la escucha y resuelve sus necesidades a cualquier hora, sea de día o noche (datos recogidos en el ejido Corpus).

Sin duda, la ciudadanía quiere que los atiendan, que los ayuden a solucionar sus problemas, las carencias que los aquejan, como apoyo en medicamentos, subsidios educativos o alimentarios, si se muere un familiar, apelan a la generosidad del alcalde para los gastos funerarios y es que en esos momentos de consternación, es cuando más se necesita una mano amiga.

Es triste decirlo, pero la presidencia municipal de Padilla, es la única fuente de empleos, una gran cantidad de ranchos agrícolas y ganaderos, así como huertas de cítricos están abandonados, son improductivos por muchos motivos y se le incluye la prolongada sequía y falta de apoyos que el gobierno federal ministra a cuenta gotas, como los denominados, Proagro, Progan, entre otros.

Si se equivoca el gobierno de los vientos del cambio en Padilla, dejando fuera a Lalo Alvarado, la alcaldía podría regresar al PRI, sobre todo porque este organismo cuenta con más de una decena de líderes, muy bien identificados con el pueblo y además le saben a la cosa política, entre ellos, el dos veces alcalde Arsenio Rodríguez Castillo, Sergio Alberto Arizmendi, José Manuel Treviño González, Francisco Reyes, José Guadalupe Sena Rodríguez, y otros, pero la horma de sus zapatos es el también el dos veces munícipe Edgar Eduardo Alvarado García, quien es el único que ha sacado al PRI de palacio municipal, demostrado ser capaz de lograr la alternancia en Padilla, por lo que podrían no ser atinadas las señales que salgan del tercer piso de palacio de gobierno y del CDE del PAN, y si se equivocan harán que regrese el tricolor a gobernar Padilla.

Si, pretenden que sea una mujer la candidata albiazul, de acuerdo a la equidad de género sinceramente el PRI retornara, y no porque sea una fémina desarraigada del pueblo o insensible a los problemas de la comunidad, sino porque la comunidad sigue demostrando ser machista y es que ningún organismo político ha preparado a los electores de ese conglomerado humano para que sean gobernados por una fémina.

Estos momentos son cruciales para el panismo en Tamaulipas, porque apenas se está consolidando el gobierno de los vientos del cambio y le urge gobernar con representantes comprometidos con las bases y, por si fuera poco se requieren votos para abonarle al candidato a diputado federal por ese distrito, así como para apoyar a quienes hagan campaña al senado de la república y como principal objetivo al candidato a la presidencia de la república. Así que el PAN, no puede ni debe perder votos, porque luego entonces, donde habría quedado la lucha sin cuartel que afrontó Eduardo Alvarado, para acabar con las viejas prácticas que dañaba al pueblo, con las distorsiones gubernamentales, la simulación, el engaño, el saqueo de las arcas públicas y otras habilidades negativas que son el pan de cada día del tricolor.

Pero si el PAN, que preside Francisco Elizondo Salazar, quiere entregar en charola de plata la alcaldía, sin lugar a dudas tendría que prescindir de los oficios políticos de Lalo Alvarado, porque aun y cuadro cuerpee a la candidata impuesta por el albiazul, no habrá garantía de que la gente obedezca al alcalde para que sufrague por una mujer. Ese es el riesgo que podría correr el partido.

El presidente municipal padillense representa votos para los candidatos al senado, para el ungido a la diputación federal, y para Ricardo Anaya, aspirante a convertirse en inquilino de los Pinos, por lo que, si prescinden del representante popular de Padilla, sin lugar a dudas, habrá menos sufragios a favor de la alianza PAN, PRD. MC. En fin, tal vez hay arreglos en lo oscurito con Sergio Guajardo Maldonado, para canjear algunas municipalidades grandes, en las cuales impondría el PRI a candidatos débiles, a cambio dar la pelea en algunos pueblos chicos como Padilla.