PAN en Bustamante: entre la inercia, el abandono y la simulación

 PAN en Bustamante: entre la inercia, el abandono y la simulación

Redacción.-

En Bustamante ya no se discute si el PAN está débil; la discusión real es si aún existe como fuerza política organizada o solo sobrevive por la inercia del poder municipal. Mientras algunos operadores políticos afirman que Acción Nacional ya pasó a mejor vida, lo cierto es que desde la cúspide del gobierno local se guarda un silencio cómodo, quizá estratégico, quizá cómplice, frente a una evidente descomposición interna.
El PAN en Bustamante lleva alrededor de tres décadas atrapado en el mismo engranaje. El liderazgo histórico del profesor Osvaldo Rodríguez no solo no se ha renovado, sino que parece haber agotado cualquier capacidad de generar nuevos cuadros, nuevos acuerdos o, peor aún, entusiasmo ciudadano. Son los mismos nombres, las mismas caras y las mismas prácticas las que mantienen secuestrado al partido.
A ese cuadro solo le falta una pieza que ya no está: Iluvinda Verber González, quien desde hace años se instaló en Texas y ni siquiera regresa para emitir su voto. La militancia ausente también cuenta, y en Bustamante pesa más por lo que simboliza: abandono y desconexión total con la realidad local.
Hoy, la “actividad” panista en el municipio se reduce a unos cuantos nombres: Araceli Gómez, don Sabino Rodríguez y Ninfa Nava. Sin embargo, no se les ve recorriendo comunidades, organizando estructuras ni defendiendo la marca del partido. No hay proselitismo, no hay narrativa y, sobre todo, no hay calle. Un partido sin calle es un partido condenado a la irrelevancia.
Más grave aún fue la ausencia total de la dirigencia municipal de Bustamante en la reunión estatal del pasado 17 de enero, donde se convocó a los llamados panistas “químicamente puros” para disputar la dirigencia estatal. ¿Desinterés, incapacidad o simple desconexión política? Cualquiera de las tres opciones es preocupante.
Desde el Comité Ejecutivo Nacional, encabezado por Jorge Romero Herrera, se determinó que la dirigencia estatal del PAN deberá ser encabezada por una mujer, en apego a los lineamientos de paridad. En este nuevo escenario, comienza a posicionarse con fuerza Omeheira López Reyna, ex diputada federal, ex directora del DIF estatal y ex magistrada del Poder Judicial de Tamaulipas. Operadora política activa y con trayectoria, su cercanía con el ex gobernador Francisco Javier García Cabeza de Vaca no pasa desapercibida.
Este reacomodo nacional y estatal debilita aspiraciones internas, como la de César Verástegui Ostos, “El Truko”, y deja claro que el PAN entra en una etapa de definiciones duras, donde no todos caben y donde el control político se vuelve a concentrar.
En Bustamante, mientras tanto, el PAN gobierna… pero gobierna solo. Sin estructura sólida, sin militancia activa y sin consenso interno. Si el partido no rompe con la simulación, no reconstruye acuerdos y no entiende que el poder se defiende con operación política real, el 2027 no será una amenaza: será una sentencia.
Porque en política, lo que no se mueve, se muere. Y en Bustamante, el PAN lleva demasiado tiempo inmóvil.

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