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¿Quién podría ser el candidato a la alcaldía de Miquihuana?

ENTRE MULAS NOMAS LAS PATADAS SE OYEN

Han surgido algunos comentarios  en Miquihuana  en los que se menciona que Javier Reyna Jaramillo, podría ser el candidato a la alcaldía de  esta comunidad avalado por el partido Morena, sin embargo,   hay que tener muy presente  que el presidente de la republica Andrés Manuel López Obrador,  señaló de forma tajante que los Servidores de la Nación no deberán participar en actividades políticas, por lo que de hacerse efectiva la disposición  a comento el ex presidente PRIista estaría impedido para buscar la presidencia municipal de la Meca Juana.

Aunque no sabemos si en esta disposición se  haya dejado algún resquicio por donde pueda ser impulsado el ahora Servidor de la Nación, ya que de no ser posible,  el partido Movimiento de Regeneración Nacional tendría que poner los ojos en otro neomorenista, entre los que se menciona al ciudadano Elías Jaramillo, también a quien tiene más antigüedad en este partido la referencia es al propagandista de AMLO, Arturo Rodríguez Ligues, quien  fue el primero que se apuntó en la lista del organismo político, como activista,  inclusive ya le dio un regidor a MORENA  en la égida de Lupita Rodriguez Gámez, posición que recayó en  Prisciliano Jiménez Capetillo, originario de San José de Llano, por lo tanto es el único que le ha entregado resultados al partido en el poder.

Mientras que de Javier Reyna Jaramillo  y Karla Lupita Martínez Briones, no se sabe  nada en favor de  los guindas, solo que cobran una jugosa cantidad de dinero por llevar chismes al súper delegado  José Ramón Gómez Leal,  el popular J.J. pero no aportan ideas, ni estrategias que pudiesen cambiarle  el rostro de  azul a guinda en Miquihuana.

Y abundado en el tema  es  importante destacar que el presidente AMLO en reiteradas ocasiones ha dicho que los delitos electorales  son delitos graves,  además abundó en que existe una fiscalía  electoral que atiende estos asuntos que son muy delicados para la vida institucional del país, así que los Servidores de la Nación en Miquihuana están en el ojo del huracán.

…”López Obrador reafirmó que “si se sabe que un funcionario público está haciendo labores partidistas, hay que denunciarlo y mucho más si está usando dinero del presupuesto, que es dinero del pueblo…”sic——– por lo que tampoco Javier y sus personeros podrán hacer campaña para Américo Villarreal Anaya,  rumbo a la gubernatura de Tamaulipas, lo que mantiene encabronado a J.J. quien también tiene su corazoncito y quiere quedarse con el puesto que detenta su pariente político (Francisco Javier Cabeza de Vaca) y Reyna Jaramillo, le juega las contras y  esa acción desleal puede desencadenar en que el superdelgado le solicite la renuencia al cargo de Servidor de la Nación y entonces sí tendría que regresar a su ex chamba de “mercería ambulante” y vender lo que ofertaba hace años  artículos para coser y hacer labores, como hilo, alfileres, botones, etc. porque no la ha pegado en  ningún negocio que ha emprendido donde él sea su propio patrón.

Y ENTRANDO A LA PAPARRUCHA “DE LAS PATADAS”…

En esta ocasión haremos un repaso por el poblado de Altamira, donde la gente recuerda  “al petróleo” desconozco  porque le dicen así,  pero ha  llenado de anécdotas a la comunidad, una de ellas es que tiene un asunto descomunal, tampoco nos explicaron que era eso,  pero dicen diremos, no referimos a Lencho Medrano, quien entre otras cosa hace tortillas  y el combustible que utiliza son garras “miadas” por eso huele desagradable  cuando enciende  la chimenea y una vez que se calienta  el comal  se pone a echar gordas pa’ su familia entre ellas Irma, Sixta, Hugo y, todos devoran esas “nejas” sin importarles que lleven impregnado el olor a las garras— y es que el hambre es canija y más el que la aguanta.

Y———- otro que también da mucho de qué hablar en  Altamira es JUAN PALO, (EL SEVOLOCO) dicen que una noche que quería de piña, dícese deseaba el  rincón de los suspiros de su mujer… la doña le dijo que no, no y no, pero don Juan, el cinturita, o como lo conocen el Sevoloco, la convenció al decirle ándale, ándale, mira que me derrito,– te voy a dar un “billetito” de 20 pesos (en esos ayeres valía mucho ese billete)  y al  concluir el viaje a la felicidad, se levanta de su aposento y mete la mano a su billetero y extrae un papel moneda  de un peso (de los coloraditos—).

 Con un singular enfado la mujer le replico a Juan, que la había hecho sonsa al ver el billete de un peso.

Y por esa mentira que tanto ofendió a la señora  ya no le volvió a soltar  el aparato que dios le dio para, que de adulta,  hiciera  dos servicios, pero por las marrullerías  de Juancho,  canceló la función que tiene por fin perpetuar la especie y por esas  artimañas  ya nunca más le dio de piña.

 

Colocado por Dalila

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