Todo detrás del VIH y SIDA

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Cuando el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) tomó al mundo por sorpresa en la década de los 80, empezaron a surgir muchos mitos, en parte por el pánico que causó esta nueva enfermedad, pero principalmente porque no sabías contra qué nos enfrentábamos.

Tres décadas después, tanto los tratamientos como nuestro entendimiento del VIH han avanzado significativamente. Sin embargo, aún falta mucho camino, no solo para frenar las nuevas infecciones, sino también para erradicar los prejuicios, estigmas y mitos entorno a este virus.

¿Cuál es la diferencia entre VIH y SIDA?

VIH es el nombre que se le da al virus de la inmunodeficiencia humana, un agente infeccioso que ataca las células del sistema inmune (las defensas del cuerpo).

Cuando el virus se expande y debilita considerablemente al sistema inmune, entonces se adquiere el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA), un estado en el que las defensas del cuerpo están tan bajas que cualquier infección puede enfermar severamente al paciente. Los pacientes con SIDA no mueren por causa directa del virus, sino por las enfermedades oportunistas.

Las personas que poseen el virus son llamadas seropositivas, las que no lo tienen son seronegativas. Es importante recalcar que ser seropositivo NO es sinónimo de tener SIDA, pues el síndrome es una etapa avanzada de la infección que se puede evitar con la pronta detección del virus además de un tratamiento correcto y constante.

Hoy en día, una persona con VIH puede tener una salud ejemplar, además de tener relaciones románticas y sexuales sin ningún problema.

¿Cómo se puede transmitir el VIH?

El VIH se transmite a través del intercambio de fluidos corporales con alta carga viral como la sangre, el semen o la leche materna.

Existen tres situaciones de riesgo principales para la infección:

Transmisión sexual: a través de penetración –sin protección– vaginal o anal. El líquido preseminal también contiene carga viral, por lo que existe riesgo de contagio aunque no se eyacule.

El sexo oral representa una probabilidad ínfima de infección, aunque esta aumenta si se tienen heridas, úlceras o sangre en la boca.

Transmisión perinatal: una madre portadora del VIH puede transmitir el virus a su bebé durante el embarazo, el parto o la lactancia. Mientras que la madre se sepa seropositiva, existen los tratamientos y precauciones para reducir al mínimo el riesgo de infectar al bebé.

Transmisión sanguínea: la mayoría de estas infecciones suceden por compartir agujas usadas para inyectar drogas intravenosas.

Si no se respetan los lineamientos básicos de higiene (usar herramientas nuevas y esterilizadas), la realización de tatuajes, perforaciones o descuidos médicos también pueden ser una vía de transmisión.

Cuando la epidemia inició y no se sabía qué era o cómo se transmitía, muchas personas recibieron el virus a través de transfusiones sanguíneas, sin embargo, actualmente es muy improbable por todos los controles que existen.

Sobra decir que SOLO pacientes seropositivos pueden transmitir el virus.

¿Cómo NO se transmite el VIH?

  • Picaduras de mosquito (estos insectos no inyectan sangre de una fuente de alimento a otra)
  • Por medio de estornudos, tos o escupitajos (el VIH no puede sobrevivir en el aire)
  • Albercas, regaderas, tinas, lavadoras o compartir agua potable (el VIH tampoco sobrevive en el agua)
  • Contacto físico, como abrazos o dar la mano
  • Sudor, lágrimas o saliva (besos)
  • Compartir retrete o cualquier otro objeto (cubiertos, platos, muebles, ropa…)

¿Estar en una situación de riesgo con una persona portadora del VIH garantiza la infección?

No necesariamente, no todas las formas de transmisión conllevan el mismo porcentaje de riesgo (vía CDC.gov).Además, a través de un tratamiento adecuado y constante, un paciente seropositivo se puede volver “indetectable”.¿Qué significa que alguien es seropositivo indetectable?

Significa que es portador del VIH, pero su carga viral (el número de virus en su cuerpo) es tan bajo que no supera un margen mínimo en los análisis de sangre. El objetivo de los actuales tratamientos antivirales es tener una carga viral indetectable. (vía Fundación VIHDA)Los pacientes seropositivos indetectables pueden mantener su sistema inmune indistintamente sano y virtualmente no pueden transmitir el virus a otras personas. Sin embargo, el estado indetectable no evita la posible transmisión de otras enfermedades de transmisión sexual, por lo que el uso de condón se sigue recomendando fuertemente.¿Existe una cura para el VIH? ¿Cuáles son los tratamientos?

Actualmente no existe cura para el VIH; una vez que el virus infecta al cuerpo, no podemos eliminarlo por completo. Lo que sí podemos hacer es administrar tratamientos que reducen a niveles ínfimos la presencia del virus en el cuerpo. Ser portador del VIH ya no es “sinónimo de muerte” como antes y los pacientes –correctamente medicados– pueden llevar vidas largas, saludables y plenas.Si la detección del VIH se hace en un centro médico especializado (como la Clínica Condesa), o uno del IMSS o ISSSTE, el paciente puede recibir tratamiento gratuitamente. Los efectos secundarios de los medicamentos contra el VIH varían de paciente en paciente, pero suelen desaparecer al poco tiempo de iniciado el tratamiento.Tampoco existe una vacuna que proteja al cuerpo, pero sí existen tratamientos preventivos que reducen drásticamente la probabilidad de infectarse: Profilaxis Preexposición (PrEP) y Profilaxis Post-exposición (PEP).Profilaxis Preexposición PrEP

La profilaxis preexposición (PrEP por sus siglas en inglés) es un medicamento retroviral que las personas seronegativas pueden tomar diariamente para reducir a casi 0 el riesgo de infección. El medicamento más popular para la PrEP se llama Truvada y se puede conseguir en farmacias, aunque su costo es muy elevado (la patente sigue vigente en nuestro país).A partir del primer trimestre de 2018, México, en conjunto con la OMS (Organización Mundial de la Salud), dará inicio al primero protocolo de abasto gratuito de Truvada. El primer grupo de prueba constará de 3 mil personas en la CDMX y Jalisco. Se espera que eventualmente el protocolo se expanda a una política pública de prevención y que el medicamento sea más accesible y barato (cuando la patente venza y se puedan comercializar genéricos).

Profilaxis Post-exposición PEP

En caso de verse involucrado en una situación de alto riesgo (sexo sin condón con una persona seropositiva, violencia sexual), es posible iniciar un tratamiento para reducir al mínimo el riesgo de contagio: profilaxis post-exposición (PEP por sus siglas en inglés). El PEP funciona de manera análoga a la PrEP (protegiendo las células del sistema inmune que son atacadas por el VIH), pero mientras que la PrEP mantiene constantemente altas las defensas del cuerpo, la PEP debe de ser administrado en un máximo de 72 horas (3 días) después de la posible transmisión.

El PEP también puede ser administrado gratuitamente en centros de salud, pero hay que recalcar que es un tratamiento de emergencia del que no se debe abusar.

¿Si no soy drogadicto, un hombre homosexual o no ejerzo la prostitución, estoy libre de contraer el VIH?

No. Aunque es cierto que existen grupos más afectados (consumidores de drogas intravenosas, trabajadores sexuales y hombres que tienen relaciones sexuales con otros hombres), es erróneo creer que el resto de la población no se puede infectar.Lo que define si se contrae o no el virus, no es pertenecer a una cierta población, sino las prácticas que uno realice.Para la población sexualmente activa es recomendable hacerse una prueba de detección por lo menos una vez al año. Para aquellos que frecuentemente están en situaciones de riesgo es preferible que lo hagan cada 6 meses. Las pruebas se pueden realizar gratuitamente en el IMSS, ISSSTE, centros de salud especializados o con organizaciones civiles dedicadas a la prevención del VIH.Aunque los prejuicios, el miedo al rechazo y al ostracismo evitan que muchas personas se animen a hacerse la prueba, hay que recordar que la mejor arma para detener la epidemia es conocer nuestro estado.El VIH en México

Según el Centro Nacional para la Prevención y el Control del VIH y el SIDA (Censida), se estima que en México hay 210,000 personas viviendo con VIH; solo 65% han sido diagnosticadas y de estas el 60% recibe tratamiento. Además, en los últimos años el número de infecciones nuevas se ha mantenido estable, 12 mil al año (aunque deberían estar disminuyendo considerando que somos un país que tiene acceso gratuito al tratamiento contra el VIH y a preservativos).

¿Qué herramientas tengo en contra de la discriminación?

En caso de sufrir discriminación por tu estado seropositivo, puedes acercarte a la CONAPRED (Facebook, Twitter) para levantar una denuncia a los teléfonos +52(55) 5262 1490 y 01 800 543 0033 (lada sin costo para todo el país).

Fuentes: CensidaAvert.orgCDC.govFundación VIHDAHuffington PostPepe & Teo/Ricardo BaruchAidsmapWikipediaMilenioJama Network

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