La ola de robos, y eventos de alto impacto que todos nos hemos dado cuenta se han recrudecido en las últimas semanas,  balaceras, robos a casa habitación se están convirtiendo en el pan de cada día de los Tultecos.

Atrás quedo la paz y tranquilidad que solíamos presumir, ahora no pasa una semana sin que suceda un hecho delictivo de acto impacto, entonces quien va ayudar a los vecinos de esta ciudad, de plano deben de ver la violencia y la inseguridad como parte de una cotidianidad producto del crecimiento de la ciudad.

Sin embargo es importante recordar que en administraciones anteriores, se anunció con bombo y platillo la instalación de cámaras de vigilancia, las cuales al parecer nunca han funcionado.

Recordamos en que algunos puntos estratégicos de la ciudad existían varias cámaras, que a lo alto se puede observar que apuntan hacia las calles, se desconocen que fue de ellas y si es que algún día vuelvan a instalarse

Medios de circulación nacional han señalado que hoy, por más que la retórica oficial de los tres niveles de gobierno aseguren que las cosas mejoran, la percepción de la ciudadanía y los hechos, demuestran lo contrario y la ola de violencia crece brutalmente, algo que no es ajeno a nuestro municipio.

Es urgente que las tres instancias de gobierno pongan en marcha una estrategia de seguridad que garantice la paz y tranquilidad a esta ciudad, no se pueden resignar los tultecos a que si algo le sucedió a un vecino fue porque algo hizo o ya le tocaba, se deben tomar medidas comenzando con una mayor y mejor vigilancia del centro de la ciudad y de los diversos barrios, pues prácticamente Tula se está volviendo un pueblo sin ley.

 

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