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Y el coronavirus se los regaló

Nutrias, cocodrilos y tortugas, aprovecharon el confinamiento social para salir a explorar

Redacción// Tampico, Tamps

La fauna de los cuerpos de agua de Tampico y su conurbación pedía a gritos un “respiro” y el aislamiento social provocado por el covid-19 se lo brindó. Los especialistas afirman que al haber menos humanos cerca de sus hábitats los especímenes exploraron nuevos lugares e incluso se avistaron algunos que parecían extintos.

El escudo de armas de Tampico muestra a un pescador y dos nutrias en el sistema lagunario al ser una especie común entre la fauna de la zona sur de Tamaulipas; sin embargo, en el 2020 ver una, de acuerdo con los expertos, es muy difícil debido a que la explosión demográfica las ahuyentó hasta sitios más alejados.

A partir del 17 de marzo comenzó el aislamiento social en Tamaulipas y eso generó que la cantidad de personas en las calles disminuyera drásticamente, lo que contribuyó a poder encontrar dos especímenes de nutrias bebés cerca de los cruces de lancha del río Pánuco, lo cual en definitiva no es nada común.

“La tranquilidad de los ecosistemas propicia que animales originarios de la zona como las nutrias sean más visibles, por eso aparecieron dos (a finales del mes de abril) en plena cuarentena, cuando sabemos que es menos la cantidad de gente en la calle”, explicó el oceanólogo, Marcelo René García Hernández.

 

Al igual que la nutria, otra especie que se salió de la rutina en su comportamiento durante la cuarentena fue el cocodrilo, porque “al haber poca movilidad de personas, automóviles y en general bullicio llegaron a zonas distintas a lo acostumbrado” como los patios de las viviendas, los canales a cielo abierto y en solares baldíos, de acuerdo con reportes de Bomberos.

La teoría de que los cocodrilos “fueron a explorar” otros sitios no tan comunes es avalada por Cristian David Pérez, coordinador de Protección Civil Regional, quien informó que “el lunes recibí una llamada de personas que aseguraban la presencia de tres cocodrilos en la zona de escollera de playa Miramar”, la cual en este momento está cerrada al público.

La tortuga lora es una especie que ha elegido la costa de Ciudad Madero y Altamira para desovar año tras año, pero en 2020 tal vez haya sido el de mayor tranquilidad porque en plena temporada de arribamiento las playas estaban cerradas, por lo cual no hubo turistas inquietos tomando fotos y eso generó un desove tranquilo, aseguró Georgina Tellez Conde, presidenta de Gaviota Vida Marina.

“A nosotros que cada año participamos para ayudar, ahora no se permitió debido al covid-19, pero estamos seguros de que será un buen año de arribazón y desove porque no hubo gente en las playas, pues la tortuga al ver las palapas llenas de gente se estresa y se regresa al mar”, aseguró la activista.

Otro ejemplo de atractivos naturales en medio de la contingencia sanitaria se vio en el Canal de la Cortadura de Tampico, un brazo de agua que conecta a la laguna del Carpintero (ubicada en el centro de la ciudad) con el río Pánuco, el cual por algunos momentos cambió su color verduzco por cristalino y hasta aparecieron medusas.

“Las medusas aparecen por dos motivos: es uno de los organismos que aprovecha las condiciones anómalas, no tan adecuadas para la vida por la cantidad de materia orgánica existente; la otra es por la disminución de los movimientos del agua, que se dio durante la pandemia porque no hubo recorridos de embarcaciones”, explicó García Hernández.

La pesca furtiva en los cuerpos de agua de Tampico, Ciudad Madero y Altamira, a pesar de que algunos están contaminados y el producto no es apto para consumo humano, se incrementó en el periodo de aislamiento debido al problema social presentado, en donde muchas de las familias se quedaron sin empleo y sustento para llevar comida a sus casas.

Colocado por Dalila

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