Entre el hermetismo y la espera, ¡Palmillas quiere saber!
Por: Lic. Rosbel Bazán López
Por los rumbos de la grilla
En Palmillas, la política parece caminar con pies de plomo y guardar sus secretos bajo siete llaves. El pasado 18 de octubre se cerró el registro de aspirantes para encabezar los destinos de esta comunidad por el partido Morena, pero, hasta ahora, el silencio parece ser el invitado principal en esta historia.
Según se comenta en los círculos partidistas, una sola persona habría presentado su registro ante Morena. Sin embargo, la presunta aspirante no ha hecho pública su intención de participar, así que, por aquello de no tropezar con la lengua ni vender la piel del oso antes de cazarlo, aquí preferimos esperar a que la interesada levante la mano y confirme sus aspiraciones.
Porque una cosa es registrarse y otra muy distinta es salir al ruedo. Y en política, como en las buenas partidas de dominó, no basta con tener las fichas: ¡también hay que saber cuándo ponerlas sobre la mesa!
Mientras tanto, los demás partidos parecen haberse tomado muy en serio aquello de que el que calla, otorga… aunque en este caso ni siquiera sabemos si están callados por estrategia, por prudencia o porque todavía no encuentran las llaves de la oficina electoral.
Del PAN al PRI, pasando por Movimiento Ciudadano, el PT y el Verde, no se advierten señales públicas de movimiento en el tablero político de Palmillas. Y qué decir de las nuevas fuerzas políticas, como Somos México y Paz, que buscan hacerse espacio en el escenario nacional. Por estos lares, al menos hasta donde se sabe, todavía no levantan polvo.
Y mientras unos guardan silencio, otros esperan instrucciones. Porque en Palmillas hay una vieja costumbre política: antes de dar un paso, más de uno voltea a ver qué dice el jefe, qué murmura el dirigente y de qué lado sopla el viento.
¡Vaya manera de hacer política! La comunidad esperando señales, los ciudadanos queriendo conocer los nombres y las intenciones de quienes aspiran a representarlos, y los partidos midiendo sus movimientos como si estuvieran jugando una partida de ajedrez… ¡pero sin enseñar las piezas!
Eso sí, conviene recordarles a los suspirantes y a sus dirigentes que la política no es un club privado donde solo entran los invitados. Es un asunto público, y cuando se aspira a encabezar los destinos de una comunidad, la ciudadanía tiene derecho a conocer quiénes levantan la mano, qué proponen y cómo piensan responder a las necesidades de su gente.
Por lo pronto, en Palmillas no hay que adelantar vísperas ni ponerle nombre al niño antes de que nazca. Habrá que esperar a que los interesados den la cara y los partidos definan sus cartas.
Y aquí viene la pregunta que le pone chile a esta columneja:
¿Será que los partidos están preparando una sorpresa de esas que se anuncian con bombo y platillo, o será que en Palmillas la caballada anda tan discreta que ni relincha?
¡Hagan sus apuestas, señores, pero sin cantar victoria antes de tiempo!
Porque, en política, el que hoy guarda silencio mañana puede salir con candidatura bajo el brazo… y el que hoy se siente muy seguro, mañana podría descubrir que el pastel ya se repartió sin avisarle.
Por ahora, Palmillas espera, observa y toma nota. Y nosotros, desde esta humilde trinchera periodística, seguiremos pendientes de los movimientos, porque donde hay silencio político, siempre hay preguntas que merecen respuesta.
¡Al buen entendedor, pocas palabras… y al político que se esconde, una invitación a que salga a saludar!