Bustamante: Muchos levantan la mano en Morena, pero le hacen el caldo gordo a Maricela
Por: Lic. Rosbel Bazán López
En Morena, muchos son los llamados y uno será el elegido; el problema es que, en Bustamante, parece que todos quieren la corona, aunque todavía no demuestran tener el tamaño de la responsabilidad.
¡Y vaya que se apuntaron! La lista de aspirantes a la Coordinación de la Transformación parece más una lista de deseos políticos que una muestra de unidad partidista. Entre los nombres que circulan están Yulissa Vargas Becerra, Yoeli Salguero Hernández, Abel Mireles Vargas, Ramiro González Correa y Román Pérez, conocido como El Bronco. Por el Partido Verde también levantó la mano Román Serna Marín.
¡Hágame usted el favor! Tantos aspirantes, tantas ilusiones y tantas ganas de llegar a la silla municipal, pero la gran pregunta es: ¿cuántos tienen realmente un proyecto capaz de unir a Morena y a sus aliados, en lugar de terminar dividiéndolos?
Porque una cosa es registrarse y otra muy distinta es contar con una estructura sólida, trabajo político y respaldo ciudadano. No vaya a ser que, por querer ganar todos, terminen poniéndole la alfombra a quien pretenden derrotar.
Y mientras los morenistas se acomodan, se miden y se hacen cuentas entre ellos, la doctora Maricela Rodríguez González, alcaldesa de extracción panista, observa desde la Presidencia Municipal cómo sus adversarios podrían complicarse solos el camino.
¡Vaya paradoja! Los que hablan de transformación podrían terminar facilitándole el panorama a la actual administración, si sus diferencias pesan más que sus coincidencias.
En los corrillos políticos de Bustamante hay quienes comentan, con sorna, que tantos aspirantes no hacen un proyecto ganador. Claro, los comentarios de café no sustituyen las urnas, pero sí dejan sobre la mesa una cuestión incómoda: ¿hay unidad, organización y trabajo de fondo, o solamente ganas de aparecer en la fotografía?
Y si hablamos de números, también convendría poner las cartas sobre la mesa: se menciona que Morena apenas supera los mil votos en el municipio, una cifra que debe contrastarse con los resultados oficiales para conocer el verdadero tamaño de su fuerza electoral.
Porque, seamos claros: la política no se gana por llenar formularios de registro, presumir aspiraciones ni repartir promesas al viento. Se gana construyendo confianza, sumando voluntades y presentando propuestas que convenzan a la ciudadanía.
Mientras tanto, el Partido Verde tendrá que definir qué papel quiere desempeñar en esta historia: ¿ser un aliado que construye acuerdos o caminar por su cuenta en una contienda donde la unidad de la coalición será uno de los asuntos por resolver?
¡Y AQUÍ VIENE LO BUENO!
Si los aspirantes de Morena y el Verde no consiguen ponerse de acuerdo, podrían terminar haciéndole el trabajo político a sus adversarios sin que estos tengan que mover demasiado las piezas.
Porque en Bustamante hay una lección que algunos parecen olvidar: no basta con querer quitarle la silla a quien gobierna; primero hay que demostrar que se puede construir una alternativa capaz de convencer a los ciudadanos.
La doctora Maricela Rodríguez González tiene enfrente una oposición con varios nombres y aspiraciones. Lo que todavía está por verse es si esos nombres lograrán convertirse en un proyecto común.
Por ahora, sobran los registrados, abundan las aspiraciones y la moneda sigue en el aire.
¡En Morena, todos quieren ser el elegido, pero cuidado: por querer ser cabeza de ratón, más de uno podría terminar trabajando, sin proponérselo, para que otros sigan gobernando!
Y en Bustamante, mientras unos se pelean por la candidatura, la pregunta no es solamente quién quiere ser alcalde, sino quién logrará convencer a los ciudadanos de que merece su confianza.