Miquihuana: ¿falta agua o falta una mejor distribución?
Por: Lic. Rosbel Bazán López
Una pequeña encuesta, realizada entre 100 habitantes de la cabecera municipal de Miquihuana, arroja un dato que merece atención: 85 por ciento de los consultados considera que sí existe suficiente agua en los manantiales que abastecen al municipio, particularmente en los conocidos como Ojo de Agua,,,, Gaspar y Laureles.
Entonces, la pregunta es inevitable: si hay agua en los nacimientos naturales, ¿por qué llega con tan poco volumen a los hogares de la cabecera?
De acuerdo con los comentarios recogidos, una parte importante del agua que se concentra en la pileta general es destinada a comunidades y ejidos del Plan, entre ellos San José de Llano, La Perdida, Servando Canales y Estanque de los Walle, además de otros usos que algunos habitantes consideran discrecionales.
El 9 por ciento de los encuestados sostuvo que el agua que llega desde los manantiales no es suficiente, mientras que alrededor del 6 por ciento señaló un supuesto uso político o particular del recurso mediante el llenado de pipas desde el cárcamo general. Estos últimos son señalamientos ciudadanos que deberían ser comprobados documentalmente para determinar si existe alguna irregularidad.
Más allá de porcentajes, hay otro asunto que merece una explicación pública: el artículo 115 constitucional establece responsabilidades municipales en materia de servicios públicos, entre ellos el agua potable. Asimismo, según lo señalado por habitantes, existen recursos destinados a infraestructura social que podrían utilizarse para buscar nuevas fuentes de abastecimiento, como la perforación de pozos donde los estudios técnicos determinen que existe agua.
Por eso, más que una disputa política, Miquihuana necesita cuentas claras, información pública y una explicación puntual de cuánto agua se capta, cuánto se distribuye a la cabecera, cuánto se lleva a las comunidades y cuánto dinero se ha invertido realmente en infraestructura hidráulica.
Porque si el agua existe, pero no llega a las casas, quizá el problema no sea solamente la escasez. o. También habría que revisar la distribución, la administración y la transparencia del recurso.
85% Considera que sí existe suficiente agua en los manantiales que abastecen al municipio.
9% De los encuestados sostuvo que el agua que llega desde los manantiales no es suficiente.
6% Señaló un supuesto uso político o particular del recurso mediante el llenado de pipas desde el cárcamo general.