Palmillas entre el nepotismo electoral y la rendija jurídica
Por: Lic. Rosbel Bazán López
Palmillas, Tamaulipas.— La sucesión por la alcaldía de Palmillas comienza a meterse en terrenos donde la política tendrá que caminar de la mano con el derecho.
El nombre de Jorge Monita Silva aparece en el escenario político municipal, pero existe un dato que convierte su eventual candidatura en un asunto que no puede resolverse solamente en las mesas partidistas: es padre de la actual alcaldesa, Sindy Paoleth Monita Ramírez.
Y aquí entra en juego la nueva legislación tamaulipeca sobre nepotismo electoral, cuya aplicación fue expresamente prevista para el proceso electoral 2026-2027. La reforma al artículo 130 de la Constitución estatal establece restricciones para quienes pretendan contender por una Presidencia Municipal cuando existe el vínculo familiar que la propia norma contempla.
El asunto, entonces, no es menor.
La pregunta que comienza a rondar en Palmillas es muy concreta:
¿Está definitivamente cerrada la puerta para Jorge Monita Silva o existe alguna circunstancia jurídica que pudiera permitirle llegar a la boleta electoral?
El Instituto Electoral de Tamaulipas ya tomó cartas en el asunto. El pasado 30 de septiembre aprobó el Acuerdo IETAM-A/CG-061/2026, mediante el cual emitió las directrices para aplicar la prohibición de nepotismo durante el proceso electoral que culminará con la elección de ayuntamientos el 6 de junio de 2027.
Y ahí precisamente puede estar la parte interesante de esta historia.
Porque una cosa es la prohibición constitucional y otra, no menos importante, cómo se determina jurídicamente el momento en que debe actualizarse el impedimento, quién debe ostentar la titularidad del cargo y qué efectos producen las circunstancias que puedan ocurrir antes o después del registro de una candidatura.
De ahí que en Palmillas no solamente habrá que mirar el movimiento político de Monita Silva. Habrá que observar con lupa el calendario electoral, el momento del registro, la situación jurídica de la actual alcaldesa y los criterios que adopte el IETAM al verificar la elegibilidad de las candidaturas.
La nueva normatividad no deja el tema a la libre interpretación de los partidos. El IETAM ya estableció un procedimiento específico para revisar posibles casos de nepotismo electoral.
Y aquí aparece la pregunta que puede convertirse en el verdadero nudo de la historia:
¿Existe un supuesto jurídico que permita que el padre de la actual alcaldesa llegue al registro y, eventualmente, conserve su candidatura si las circunstancias cambian posteriormente?
La respuesta no está, por ahora, en una declaración política ni en una especulación de café.
Está en la letra de la Constitución, en la Ley Electoral, en las Directrices del IETAM y, eventualmente, en los criterios que puedan establecer las autoridades jurisdiccionales electorales.
Por eso, más que dar por muerta o asegurada una candidatura, lo prudente es esperar a que el derecho diga la última palabra.
Porque en Palmillas, esta vez, la política puede querer decidir primero, pero la ley tendrá que hablar antes que las urnas.
Y mientras tanto, una pregunta seguirá flotando en el ambiente:
¿Nepotismo electoral sin salida… o existe todavía una rendija jurídica para Monita Silva?