Quemar deudores en redes sociales puede ser contraproducente
En los últimos años se ha vuelto común que personas que buscan recuperar un dinero prestado, o se quejes de algún servicio mal prestado ya sea de un taller mecánico o alguna otra situación y recurran a exhibir públicamente a sus deudores en redes sociales, especialmente en grupos de Facebook, creyendo que la presión social ayudará a que paguen la deuda.
Sin embargo, especialistas advierten que esta práctica puede resultar contraproducente e incluso traer consecuencias legales para quien realiza la publicación.
Publicar fotografías, nombres, lugares de trabajo o acusaciones directas contra una persona sin que exista una sentencia judicial puede interpretarse como una afectación al honor y la reputación, lo que abre la posibilidad de una demanda por daño moral. En estos casos, el afectado podría reclamar una indemnización que incluso llegue a ser mayor que la deuda que originalmente se intentaba cobrar.
Además, si en la publicación existen amenazas, intimidaciones o intentos de presión para obligar al pago, la situación podría escalar a un delito relacionado con la cobranza extrajudicial ilegal, contemplado en el Artículo 284 Bis del Código Penal, lo que implicaría sanciones que pueden incluir multas e incluso prisión.
Especialistas en materia jurídica señalan que recurrir a la exposición pública del deudor no solo deteriora la relación entre las partes, sino que también puede fortalecer la posición legal del propio deudor frente a quien lo exhibe.
Por ello, recomiendan utilizar vías formales para la recuperación de adeudos, como los procedimientos civiles correspondientes o herramientas legales para evaluar antecedentes financieros.
En el caso de arrendamientos, por ejemplo, existen mecanismos como el registro en burós especializados de arrendamiento que permiten documentar el historial de inquilinos y prevenir futuros incumplimientos.